noviembre 29, 2022

Chilenos crean dispositivo que busca revolucionar el tratamiento de la disfunción eréctil

 Chilenos crean dispositivo que busca revolucionar el tratamiento de la disfunción eréctil

CODI, es un implante de pene más cómodo, anatómico y natural que los implantes actuales, creado para mejorar la calidad de vida de cerca de 450 mil hombres que presentan una disfunción eréctil severa y que no responde al consumo de fármacos orales.

Es un instrumento diseñado en Chile, creado por un urólogo y dos diseñadores de la Universidad Católica, cuyo primer paciente clínico está calendarizado para inicios de 2023.

 

En Chile, un millón 500 mil hombres presentan disfunción eréctil, patología que pronto podría tener una revolucionaria solución gracias a CODI, dispositivo diseñado por una startup científica chilena que promete solucionar los casos de disfunción eréctil severa, mejorando la significativamente la calidad de vida de los hombres afectados.

Se trata de un proyecto interdisciplinario de la Universidad Católica, surgido en sus facultades de medicina y diseño, que perfecciona las alternativas existentes en el mercado de implantes de pene por medio de su propio dispositivo. Sus autores son Marcelo Marconi, Alberto González e Iván Caro, quienes desde hace 4 años vienen trabajando en la iniciativa, con el apoyo de HUBTEC, para poner a Chile en el mapa de la salud sexual masculina mundial.

 

Historia y desarrollo

 

Dos hitos son claves en su historia. Así lo recuerda el urólogo, académico y uno de sus fundadores, Marcelo Marconi, quien en 2018 se acercó a los diseñadores González y Caro con la inquietud de mejorar los dispositivos de este tipo que hoy se ofrecen a los pacientes. Su trayectoria profesional daba cuenta de una serie de falencias activas, funcionales y de diseño que solían ser comentadas por los pacientes y sus parejas, así como de sus colegas que los instalaban en pabellón.

Desde ahí que este equipo comenzó a trabajar en un implante que reuniera lo mejor de las dos opciones existentes, una maleable y la otra inflable. Más tarde, desde la mirada interdisciplinaria y utilizando diferentes metodologías de diseño para la manufactura, el grupo se adjudicó el 2020, el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDEF), siendo el primer hito de su historia. El segundo, por otro lado, fue su ingreso a la red de HUBTEC el año 2021.

Con el interés de que su solución pueda llegar a quienes más lo necesitan, por medio de un modelo de negocio que sea robusto, sustentable y escalable económicamente, este centro de transferencia científica-tecnológica los ha apoyado con diversas herramientas estratégicas que fortalecieron su propuesta de valor. Buena parte de ellas consideraron una formación de capital humano avanzado, acercamientos al mercado y a actores relevantes, como a posibles fuentes de financiamiento con las cuales hacer madurar su invención. Las detalla el mismo urólogo. “Cursos, asesorías, mentorías, reuniones, contactos, lo que nos ha permitido madurar y sacar adelante esta idea con postulaciones a fondos, el encuentro con potenciales inversionistas y el apoyo en temas de patentes, apoyándonos económicamente en temas regulatorios y en la inversión de la tecnología propiamente tal”.

Este equipo y su elemento —hoy en etapa pre-comercial y de producción de prototipos en Estados Unidos—, espera recibir sus primeros implantes de aquí a tres meses y así preparar su primer estudio clínico en Chile, calendarizado entre febrero y marzo del próximo año. “La idea es instalar nuestro dispositivo en pacientes con disfunción eréctil severa y así poder validarlo desde el punto de vista de la seguridad y la eficacia”, añade Marconi.

Al consultarle sobre el aporte que ha significado HUBTEC para ellos, el especialista lo ejemplifica con la siguiente metáfora sobre el avance. “Como equipo sentimos que veníamos andando en bicicleta, luego nos subimos a una moto con el primer fondo y con HUBTEC ya lo estamos haciendo en un auto. Lo que nos queda para cerrar este ciclo es ponernos alas y aprender a volar”.

También tuvo palabras para el programa que la organización les ha brindado, al igual que lo que a él le ha significado como profesional el hecho de convivir con diversas ramas del negocio y la comercialización. “No hay ninguna manera de despegar si no es con un equipo multidisciplinario, comprometido, resiliente y humilde. No hay otra forma de salir adelante en un mercado tan pequeño como el nuestro”.

Hoy en día celebran además, que este círculo virtuoso de redes, le ha permitido ganarse el fondo Startup Ciencia, entregado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo.

 

Un patología frecuente

 

La disfunción eréctil es más común de lo que se cree. Estudios arrojan que afecta a uno de cada diez hombres en el mundo, lo que explicaría la enorme cantidad de tabletas de viagra y sus copias que se venden anualmente en el mercado. En Chile, el número bordea los 15 millones de comprimidos vendidos al año.

Es un problema extremadamente frecuente, reitera el urólogo Marcelo Marconi, “casi considerado como una epidemia que lo único que hará con el tiempo es crecer, porque cada vez vivimos más, y queremos permanecer sexualmente activos hasta edades mas avanzadas. CODI es una alternativa de implante de pene más cómoda, anatómica y natural que los implantes actuales, creada para mejorar la calidad de vida de cerca de 450 mil hombres,  que presentan una disfunción eréctil severa que no responden al consumo de fármacos orales.

“El grupo de potenciales pacientes es bastante heterogéneo. La mayoría es mayor de 60 años, diabéticos, hipertensos o con otras patologías crónicas, pero también hay hombres jóvenes operados de cáncer de próstata o lesionados medulares”, explica Marconi.

Para aquellos hombres en los cuales la sexualidad es un pilar importante de una buena calidad de vida, la disfunción eréctil severa afecta gravemente la autoestima, el bienestar general y la relación de pareja. En ese grupo de hombres, la instalación de un implante de pene que soluciona de forma definitiva el problema de erección se asocia a un impacto positivo en la calidad de vida de ese paciente y su entorno.

Finalmente —indica—, si le preguntas a un hombre sobre las cosas que no le gustaría perder al envejecer, posiblemente te conteste que junto con ver bien, sentirse conectado a la realidad, ser autovalente y no tener necesidad económica, es mantener una actividad sexual placentera. En una proporción relevante de hombres la sexualidad forma parte de las variables importantes asociadas a calidad de vida”.

Editor Diario Santiago

https://eldiariosantiago.cl

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *