Bienestar emocional de estudiantes universitarios apoyado por tecnología y “uso de datos”

 Bienestar emocional de estudiantes universitarios apoyado por tecnología y “uso de datos”

La pandemia causó estragos en la salud mental de estudiantes de la educación superior, sin embargo, también vino a acelerar el proceso a nuevos modelos de aprendizajes y uso de tecnologías con foco en su bienestar emocional y no solo centrado en el “éxito académico”.

 

El ingreso a la educación superior muchas veces significa un importante proceso de adaptación en la vida de los estudiantes. Si a eso se le suman los cambios radicales y por ende, los efectos a causa de la crisis sanitaria por COVID-19 y la “nueva normalidad” para la comunidad estudiantil, el escenario se torna aún más difícil.

 

De allí, los modelos de aprendizaje sufrieron una transformación a nivel mundial desde las aulas a los sistemas virtuales -hoy ya híbridos-. Y, aunque existen diversos estudios desde la década de los 60s y 70s en relación al impacto de un seguimiento integral del estudiante que abarque aspectos físicos, emocionales y sociales, además de aspectos académicos, no ha sido hasta ahora cuando los métodos de apoyo para el bienestar estudiantil han evolucionado de manera acelerada. “La pandemia fue uno de los momentos claves en promover el cambio de atención de las instituciones de educación superior del ‘éxito estudiantil’ al ‘bienestar estudiantil’, ya que se hizo evidente que el éxito en el ámbito académico va más allá del salón de clases (presencial o virtual)”, señala José Luis Moreno, Director de Producto de Ellucian, líder mundial en el desarrollo de tecnologías para la gestión de la educación superior.

 

La virtualización forzada cambió drásticamente los planes y procesos que cada institución poseía en relación al manejo del bienestar estudiantil que, por supuesto, se basaban en la comunicación personal e interacción “cara a cara”. Situación preocupante cuando diversos estudios a nivel nacional señalan que más del 70% de los estudiantes sienten que su bienestar emocional ha sido impactado negativamente por la pandemia.

 

Entonces, en entornos de aprendizaje cada vez más híbridos ¿cómo es posible identificar a aquellos estudiantes que necesitan más apoyo? Ahí es donde entran los datos.

 

Bienestar emocional

 

El experto de Ellucian explica que la mayoría de los aspectos en torno al bienestar integral de un estudiante es posible identificarlos ya sea de manera cuantitativa o bien cualitativa. Ambas fuentes de información pueden acoplarse a una fórmula que permite identificar estados de bienestar emocional y alertar a la institución cuando existen focos rojos en un alumno.

 

“Hacer uso efectivo de la información para identificar comportamientos o tendencias, así como apoyarse en datos históricos, permiten dar seguimiento al estudiante desde que establece su primer contacto con la institución, incrementando significativamente la posibilidad de apoyarlo y velar por su bienestar integral”, comenta Luis Moreno.

 

Desde Ellucian ejemplifican algunas fuentes de datos que ayudan a las instituciones a apoyar y mejorar el bienestar emocional estudiantil. En el caso del “Desempeño e interacción estudiantil” al analizar datos como calificaciones, promedio, asistencia a clases, inscripción a talleres extracurriculares, entre otros, las instituciones pueden levantar alertas y destinar recursos y planes de apoyo académico a los alumnos que así lo requieran. No olvidemos que cerca de un 40% de los estudiantes de la región indica que el contexto de pandemia afectó negativamente su rendimiento académico.

 

Por otro lado, en cuanto a los datos “Información financiera” como estados de pago, situación de ayuda financiera, postulación a becas, beneficios estudiantiles, entre otros, las comunidades de educación superior pueden no solo guiar a los estudiantes en el proceso de postulación a beneficios, sino que les permite recopilar información para brindarles la ayuda necesaria sin que su situación económica afecte su rendimiento, bienestar socioemocional, e incluso, signifique una posible deserción académica. “En el contexto de la pandemia un importante número de hogares sufrió algún hecho adverso en su núcleo familiar, destacando la disminución de ingresos. Y está demostrado, que las preocupaciones financieras crean obstáculos significativos para los alumnos y su proceso educativo”, puntualiza el experto de Ellucian.

 

Sobre esto y mucho más se hablará en la Conferencia de Usuarios Ellucian de Latinoamérica y el Caribe, que reunirá a la comunidad de educación superior para apoyarlos en su modernización institucional y enfrentar las nuevas demandas del mercado con innovación tecnológica y un enfoque en el éxito estudiantil.

Editor Diario Santiago

https://eldiariosantiago.cl

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