La ministra May Chomali confirmó que el recorte presupuestario al Minsal será menor al previsto y no afectará personal ni programas sanitarios.
El Gobierno logró reducir el ajuste presupuestario previsto para el Ministerio de Salud. Lo que inicialmente sería un recorte del 3% finalmente quedó en 2,5%, tras una compleja negociación entre el Minsal y la Dirección de Presupuestos (Dipres).
La ministra May Chomali confirmó el acuerdo durante su exposición ante la Comisión de Salud del Senado, donde explicó que la discusión estuvo marcada por el déficit estructural que enfrenta el sistema sanitario y la necesidad de resguardar recursos críticos.
Negociación clave para reducir el ajuste
Según detalló la secretaria de Estado, el proceso de diálogo con la Dirección de Presupuestos fue exigente. Sin embargo, permitió moderar el impacto del ajuste solicitado por el Ministerio de Hacienda encabezado por Jorge Quiroz.
“Conseguimos una moderación de 0,5 puntos porcentuales que preserva recursos fundamentales para el funcionamiento del sistema”, afirmó la ministra.
La autoridad agregó que el ajuste aún debe completar su tramitación administrativa ante la Contraloría, aunque aseguró que el acuerdo ya fue validado políticamente.
Sin despidos ni eliminación de programas
Uno de los puntos que generaba mayor preocupación era el posible impacto en hospitales, consultorios y personal sanitario. No obstante, Chomali fue categórica: el recorte no afectará la dotación asistencial.
La ministra explicó que la reducción se aplicará principalmente a ejecuciones históricas en inversiones y a medidas de eficiencia administrativa.
Actualmente, el Ministerio de Salud mantiene 52 programas vigentes. Todos seguirán operando durante 2026.
“No se está tocando ningún programa. Tampoco se reducirán coberturas ni personal directamente vinculado a la atención de pacientes”, enfatizó.
Ajuste menor al 1% en servicios de salud
De acuerdo con la autoridad, el impacto real para los servicios de salud será inferior al 1% del gasto estimado. El ajuste se concentrará en optimización de recursos humanos administrativos, bienes y servicios, evitando afectar prestaciones médicas.
El Gobierno busca así equilibrar las cuentas fiscales sin tensionar el funcionamiento del sistema público, en un escenario económico marcado por restricciones presupuestarias y alta demanda sanitaria.
Con este acuerdo, el Ejecutivo intenta enviar una señal de tranquilidad tanto a funcionarios como a usuarios del sistema, asegurando continuidad en la atención durante 2026.

