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“Confiansa” nunca fue un error: Iansa revela la estrategia detrás de su viral campaña publicitaria

Una gigantografía instalada en Las Condes convirtió una aparente falta de ortografía en una conversación viral en redes sociales. Iansa confirmó que todo estaba planificado y que la palabra “confiansa” escondía el nombre de la marca.

Lo que parecía un error ortográfico terminó convirtiéndose en una ingeniosa jugada de marketing.

Una gigantografía instalada en Las Condes llamó rápidamente la atención de quienes transitaban por el sector. El mensaje decía: “Disfruta ese cupcake con confiansa”, con una particularidad que resultaba imposible de ignorar: la palabra “confianza” estaba escrita con S.

La pieza publicitaria provocó una ola de comentarios en redes sociales. Algunos usuarios cuestionaron directamente el trabajo detrás del aviso, mientras otros comenzaron a sospechar que la supuesta equivocación podía ser parte de una campaña.

Y tenían razón.

La letra que cambió toda la campaña

Durante varios días, la gigantografía mantuvo la incógnita y dejó que la audiencia hiciera su propio diagnóstico del supuesto error.

La estrategia dio resultado: la publicidad comenzó a circular en redes sociales y generó conversación precisamente a partir de la falta ortográfica.

Luego llegó el segundo capítulo.

Iansa retiró la F de “confiansa”, revelando el verdadero mensaje escondido en la pieza:

“Disfruta ese cupcake con Iansa, cero K. No es cualquier alulosa, es Iansa”.

La marca había construido deliberadamente una palabra que parecía incorrecta para conseguir que las personas se detuvieran, comentaran y compartieran el aviso.

Una campaña diseñada para generar conversación

Desde Iansa explicaron que la campaña fue pensada en diferentes etapas.

Primero, la compañía buscó instalar la duda entre los consumidores: ¿realmente alguien había cometido una falta ortográfica tan evidente en una gigantografía?

Después vino la reacción en redes sociales y, finalmente, la revelación de la estrategia.

“Sabíamos que escribir ‘confianza’ con S e instalar una gigantografía con ese error ortográfico iba a generar una reacción inmediata. Justamente ahí estaba la idea: transformar algo que todos reconocerían como un error en una conversación y después demostrar que detrás de esa palabra siempre estuvo Iansa”, explicó Javiera Pizarro, jefa de Negocios Iansa Cero K.

La apuesta publicitaria aprovechó así uno de los elementos más efectivos de las campañas digitales: la curiosidad.

En lugar de explicar desde el primer momento qué estaba promocionando, la marca dejó una pregunta abierta y permitió que fueran los propios usuarios quienes amplificaran el mensaje.

“Confiansa” como concepto de marca

La estrategia también buscó conectar la campaña con uno de los conceptos que Iansa considera centrales en su propuesta: la confianza que la marca ha construido durante décadas.

“Así, relevamos algo que está en el corazón de nuestra propuesta: que con Iansa buscamos entregar una gran experiencia de dulzor, respaldada en la confianza que las personas han construido con Iansa a lo largo de más de 70 años”, señaló Francisca Aguilar, subgerenta de Dulzura.

La ejecutiva agregó que la palabra no fue producto de una equivocación.

“Al final, ‘confiansa’ nunca estuvo mal escrito por accidente. Siempre se trató de disfrutar ‘con Iansa’”.

La campaña busca, además, posicionar la alulosa Iansa Cero K como una alternativa para preparar productos dulces manteniendo el sabor.

De esta manera, lo que comenzó como una aparente falta ortográfica terminó transformándose en una campaña que consiguió exactamente lo que buscaba: que las personas hablaran de ella antes de conocer la explicación.

En tiempos donde las marcas compiten por unos segundos de atención, Iansa decidió apostar por una estrategia bastante simple y efectiva: escribir mal una palabra para que nadie pudiera dejar de mirarla.

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