El exministro de Transportes destacó el aumento de la evaluación ciudadana del sistema de Santiago, que pasó de 4,3 en 2016 a 5,5 en la última medición, y valoró los avances registrados durante los gobiernos de Sebastián Piñera y Gabriel Boric.
El exministro de Transportes destacó la evolución de la percepción ciudadana sobre el sistema de Santiago y valoró los avances registrados durante las administraciones de Sebastián Piñera y Gabriel Boric.
El exministro de Transportes Juan Carlos Muñoz destacó la evolución positiva de la evaluación ciudadana del transporte público de Santiago y atribuyó parte de estos avances al trabajo realizado durante los gobiernos de Sebastián Piñera y Gabriel Boric.
Muñoz abordó el tema durante su participación en Thredbo 19, conferencia internacional sobre competencia y propiedad en el transporte terrestre de pasajeros, realizada en Malta y que reúne a especialistas, investigadores y autoridades vinculadas al transporte público.
Actualmente académico de la Pontificia Universidad Católica, el exsecretario de Estado expuso sobre su experiencia de transición desde la academia hacia la gestión pública. En ese contexto, presentó antecedentes relacionados con la evolución de la percepción ciudadana sobre el sistema de transporte de Santiago.
Uno de los antecedentes analizados correspondió al Estudio de Satisfacción Empresas Operadoras 2025, elaborado por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) y el Directorio de Transporte Público Metropolitano (DTPM), publicado en diciembre de 2025.
La medición mostró que el sistema de transporte de Santiago alcanzó una evaluación promedio de 5,5 en una escala de 1 a 7. La cifra refleja una tendencia de mejora respecto de los años anteriores, considerando que en 2016 la evaluación promedio llegaba a 4,3.
Muñoz destacó que esta evolución se ha producido durante distintas administraciones y valoró especialmente los avances registrados durante los gobiernos de Piñera y Boric.
“El transporte público se convirtió en un atributo muy positivo de Santiago. Esto se ha construido gobierno a gobierno. Piñera 2 recibió el sistema en 2017 con nota 4,9 y nos lo entregó el 2021 con 5,3. Gabriel Boric entregó el 2025 con 5,7. Ambos dieron un buen salto en calidad”, señaló el exministro a través de sus redes sociales.
La evaluación positiva del transporte público
Los resultados del estudio muestran que la percepción ciudadana del transporte público se concentra principalmente en las calificaciones superiores de la escala.
Solo un 0,8% de los encuestados evaluó el sistema con nota 1, mientras que un 1,1% le otorgó nota 2 y un 2,1% nota 3.
En tanto, un 8,5% calificó el sistema con nota 4 y un 35,6% con nota 5. En los niveles superiores, un 31,3% entregó una nota 6 y un 20,6% evaluó el transporte público con la calificación máxima de 7.
Respecto de los recorridos, la evaluación promedio llegó a 5,7, mientras que la calificación del sistema completo alcanzó 5,5.
El Metro también obtiene una evaluación positiva
La percepción sobre el Metro de Santiago también aparece entre los resultados destacados del estudio.
Un 0,8% de los encuestados calificó el servicio con nota 1; un 0,9% con nota 2 y un 2,2% con nota 3. En tanto, un 7,8% entregó nota 4 y un 22,7% nota 5.
Las evaluaciones superiores concentraron una parte importante de las respuestas. Un 31,7% calificó el Metro con nota 6 y un 33,7% le otorgó nota 7.
Con estos resultados, el Metro alcanzó una evaluación promedio de 5,8.
¿Cuánto esperan los usuarios por los buses?
El estudio también abordó la percepción de los pasajeros respecto de los tiempos de espera de los buses.
Un 10,4% de los encuestados señaló que espera más de 20 minutos por su bus, mientras que un 13,1% indicó que su espera se ubica entre 16 y 20 minutos.
Por otra parte, un 22,6% declaró esperar entre 11 y 15 minutos. La mayor proporción de respuestas se concentró entre quienes esperan de 6 a 10 minutos, con un 39,5%.
Finalmente, un 14,3% señaló que espera hasta cinco minutos por su bus.
Los resultados forman parte de una evolución que Muñoz presentó como un proceso acumulativo, en el que distintos gobiernos han contribuido a mejorar la experiencia de los usuarios del transporte público de Santiago.

