El alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri, cuestionó a decenas de conductores que insistían en subir a los centros de esquí pese al cierre de la Ruta G-21. Tras las intensas lluvias y los deslizamientos de barro, el episodio abre una discusión sobre responsabilidad individual, prevención y el costo colectivo de ignorar las alertas de seguridad.
“Viven en Narnia”: la imprudencia que obligó a mantener cerrado el Camino a Farellones tras los aludes

