El traslado judicial de Junlong Lin a China contempló tres pasajes: uno para el condenado y dos para funcionarios de la PDI que actuaron como escoltas. El gasto total informado por Migraciones alcanzó los $26.768.225.
Más de $26 millones desembolsó el Estado chileno para concretar la expulsión judicial de un ciudadano chino condenado por delitos relacionados con tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas de fuego.
Se trata de Junlong Lin, quien salió de Chile el 2 de junio de 2026 con destino a Beijing, en cumplimiento de una expulsión judicial decretada por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, según informó el Servicio Nacional de Migraciones.
De acuerdo con los antecedentes de la orden de compra citada en el caso, el procedimiento implicó un gasto total de $26.768.225. El monto incluyó el traslado del ciudadano expulsado y los pasajes de dos funcionarios de la Policía de Investigaciones (PDI) que lo acompañaron durante el viaje.
Tres pasajes y casi $20 millones para los escoltas
El pasaje correspondiente a Lin, en la ruta Santiago-Beijing, tuvo un costo de $6.901.429.
Los otros dos pasajes correspondieron a los funcionarios de la PDI encargados de escoltarlo. Cada uno tuvo un valor de $9.933.398, alcanzando en conjunto $19.866.796.
La diferencia en el costo se explica, según Migraciones, porque los funcionarios debieron realizar el trayecto de ida y regreso entre Santiago y Beijing.
En total, el traslado requirió tres pasajes: uno para el ciudadano expulsado y dos para los escoltas policiales.
El organismo explicó que este tipo de vuelos debe ajustarse a determinados criterios operativos y de seguridad. Entre ellos se considera reducir la cantidad de conexiones y evitar el contacto con otros pasajeros deportados, además de que las compras suelen realizarse con poca anticipación respecto de la fecha efectiva del viaje.
Lin cumplía condena en Santiago Uno
Según los antecedentes entregados por Migraciones, Junlong Lin se encontraba recluido en el Centro Penitenciario Santiago Uno cumpliendo una condena.
El ciudadano chino fue condenado el 11 de marzo de 2026 a tres penas consecutivas de 541 días por delitos asociados a tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas de fuego —partes y piezas— y tenencia ilegal de armas de fuego.
Posteriormente, su situación penitenciaria fue sustituida por una expulsión judicial, acompañada de una prohibición de ingresar nuevamente a Chile durante 10 años, de acuerdo con la información proporcionada por el Servicio Nacional de Migraciones.
La orden de compra de los pasajes se realizó el 22 de mayo, mientras que la expulsión se concretó el 2 de junio.
Un viaje con varias conexiones hasta Beijing
El traslado del ciudadano chino no correspondió a un vuelo directo entre Santiago y Beijing.
Según los antecedentes del caso, Lin fue embarcado en una ruta que contempló Santiago, Buenos Aires, Ámsterdam y finalmente Beijing.
Migraciones sostuvo que la planificación de estos traslados debe considerar condiciones de seguridad y coordinación con las autoridades correspondientes, particularmente cuando se trata de personas que son expulsadas bajo custodia policial.
El caso vuelve a poner el foco sobre los costos asociados a las expulsiones judiciales de personas extranjeras condenadas en Chile, especialmente cuando el destino se encuentra fuera de Sudamérica y el traslado requiere la presencia de funcionarios policiales durante todo el procedimiento.
El gasto informado de $26,7 millones se distribuyó principalmente entre el pasaje del expulsado y los dos pasajes ida y vuelta correspondientes a los escoltas de la PDI.

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