El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, defendió la incorporación de Chile a la iniciativa impulsada por Estados Unidos para coordinar acciones contra el crimen organizado y el narcotráfico. Los expresidentes habían llamado al Gobierno a reconsiderar la permanencia del país en la instancia.
El Gobierno del Presidente José Antonio Kast respondió a los cuestionamientos formulados por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric respecto de la incorporación de Chile al denominado “Escudo de las Américas”, iniciativa impulsada por Estados Unidos y orientada a fortalecer la cooperación regional frente al crimen organizado.
Chile se incorporó a la iniciativa durante la visita del Presidente Kast a Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. De acuerdo con la Cancillería, el mecanismo busca coordinar esfuerzos entre más de una decena de países de América Latina para enfrentar de manera conjunta las organizaciones criminales.
Gobierno defiende participación de Chile
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, defendió la decisión del Ejecutivo y sostuvo que la participación chilena permitirá ampliar las herramientas de cooperación internacional en materia de seguridad.
Según explicó, la instancia contempla mecanismos de intercambio de información, capacitación y coordinación entre los países participantes, con el objetivo de enfrentar amenazas asociadas al crimen organizado y al narcotráfico.
En ese contexto, Pavez cuestionó que los exmandatarios hayan expresado públicamente sus reparos a la decisión del Gobierno. “No nos parece que los presidentes usen la política exterior de Chile para poder representar o atacar al Gobierno”, afirmó.
El subsecretario planteó además que las diferencias entre los distintos gobiernos en materia de política exterior forman parte del debate democrático, aunque sostuvo que estas materias deberían abordarse mediante los canales institucionales correspondientes.
Bachelet y Boric pidieron reconsiderar la adhesión
Los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric difundieron el 24 de septiembre una declaración conjunta en la que manifestaron su preocupación por la incorporación de Chile al “Escudo de las Américas” y llamaron al Gobierno a reconsiderar la permanencia del país en la iniciativa.
En el documento, ambos reconocieron la necesidad de fortalecer la cooperación internacional para enfrentar amenazas transnacionales como el crimen organizado. Sin embargo, plantearon que esa cooperación debe desarrollarse resguardando la autonomía de las decisiones nacionales y evitando que la política exterior, de seguridad o defensa quede subordinada a las prioridades de otra potencia.
Los exmandatarios también expresaron reparos respecto del concepto de “soberanía continental” asociado a la iniciativa y señalaron que Chile debe mantener relaciones y alianzas con distintos países y regiones sin perder su autonomía estratégica.
Ejecutivo descarta cesión de soberanía
Frente a los cuestionamientos, Pavez defendió nuevamente la participación chilena y sostuvo que el mecanismo permitirá sumar capacidades para enfrentar el crimen organizado.
“La declaración del ‘Escudo de las Américas’ permitirá combatir de mejor manera el crimen organizado, buscar una instancia de coordinación, de intercambio de información, de capacitación y de sumar esfuerzos ante un desafío que es decisivo en la actualidad”, señaló.
Desde el Ejecutivo también se ha planteado que la incorporación de Chile no contempla una intervención militar extranjera ni una transferencia de las atribuciones soberanas del Estado chileno.
“No implica, no ha implicado y no implicará cesión de soberanía alguna”, afirmó el Gobierno al abordar uno de los principales cuestionamientos planteados por los exmandatarios.
La Cancillería, por su parte, informó que la iniciativa busca enfrentar el crimen organizado mediante una coordinación regional y que Chile participó en una reunión del mecanismo durante la agenda presidencial desarrollada en Nueva York.
Una discusión que cruza seguridad y política exterior
La controversia se produce en medio de un debate más amplio sobre el alcance que debe tener la cooperación internacional de Chile en materias de seguridad. Mientras el Gobierno presenta el “Escudo de las Américas” como un mecanismo de coordinación frente al crimen organizado, Bachelet y Boric han puesto el énfasis en la necesidad de preservar la autonomía estratégica y la soberanía nacional.
La declaración conjunta de los expresidentes generó además respuestas desde distintos sectores del oficialismo. Dirigentes de partidos que respaldan al Gobierno cuestionaron públicamente la posición de ambos exmandatarios y defendieron la facultad del Ejecutivo para definir la política de cooperación internacional.
De esta manera, la incorporación de Chile al “Escudo de las Américas” abrió un nuevo debate político en torno a la política exterior y las estrategias de cooperación internacional para enfrentar el crimen organizado, mientras el Gobierno mantiene su decisión de participar en la instancia.

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