De Grange confirma que el “cable chino” sigue en trámite pese a dichos de embajador de EE.UU.

El biministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones aseguró que el proyecto Chile-China Express continúa su proceso administrativo y que todavía existen antecedentes y permisos pendientes. Sus declaraciones contrastan con las del embajador estadounidense Brandon Judd, quien en marzo había señalado que el proyecto “ya se acabó”.


El proyecto de cable submarino Chile-China Express continúa vigente y sigue su proceso administrativo, pese a las declaraciones realizadas en marzo por el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, quien había planteado que la iniciativa no continuaría.

La situación fue abordada por el biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, durante su participación en el programa Tolerancia Cero, donde confirmó que la iniciativa sigue en tramitación.

“El proceso sigue su curso natural”, sostuvo la autoridad, quien explicó que todavía existen etapas pendientes antes de que pueda concretarse la iniciativa.

De acuerdo con De Grange, el proyecto se encuentra actualmente en una etapa de recopilación de información y aún no cuenta con los permisos correspondientes. La autoridad señaló que las dudas planteadas forman parte de los procedimientos habituales para este tipo de solicitudes de concesión.

El proyecto que conecta Chile con Asia

El denominado Chile-China Express contempla una conexión de fibra óptica submarina entre Chile y Hong Kong. La iniciativa ha estado en el centro de una controversia diplomática y tecnológica entre Chile, Estados Unidos y China debido a las implicancias estratégicas que tendría una nueva infraestructura de telecomunicaciones de este tipo.

La propuesta ha generado reparos desde Washington, principalmente relacionados con eventuales riesgos para la seguridad de la información y el intercambio de inteligencia entre Estados Unidos y Chile.

En febrero, la controversia escaló luego de que Estados Unidos revocara las visas de tres funcionarios chilenos vinculados al proceso, entre ellos el entonces ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, además del subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y el jefe de gabinete de la Subtel, Guillermo Petersen.

Judd había dicho que el proyecto “ya se acabó”

Los dichos de De Grange contrastan con una declaración realizada por el embajador estadounidense Brandon Judd el 11 de marzo de 2026, durante el cambio de mando presidencial entre Gabriel Boric y José Antonio Kast.

Consultado por el futuro del proyecto, el diplomático señaló: “Yo creo que el cable chino ya se acabó. No creo que vaya a seguir, pero vamos a ver”.

Judd posteriormente precisó que aquella afirmación correspondía a su propia apreciación y no a una decisión definitiva adoptada por el Gobierno chileno. En declaraciones posteriores, sostuvo que Chile tiene derecho a decidir con qué países y empresas trabajar, aunque Estados Unidos evaluaría las eventuales consecuencias para su seguridad nacional.

De esta manera, la declaración del embajador no implicaba formalmente el término del proceso chileno, situación que ahora fue explicitada por la autoridad a cargo de Obras Públicas y Telecomunicaciones.

De Grange: “China y Estados Unidos son socios estratégicos”

El biministro descartó que el Gobierno considere que debe optar entre sus relaciones con Estados Unidos y China.

“China y Estados Unidos son dos de los principales socios estratégicos para Chile, extraordinariamente importantes, y por supuesto que vamos a empujar las mejores relaciones con ambos”, afirmó.

Consultado sobre si el Ejecutivo se siente limitado por Washington debido al proyecto, De Grange respondió que no.

“No, por supuesto que no. Las relaciones con Estados Unidos, con el mismo embajador Judd, son muy buenas, y también con los chinos. Son socios estratégicos, es natural que mantengamos esa muy buena relación”, sostuvo.

La autoridad también enfatizó que Chile mantiene su capacidad para adoptar sus propias decisiones respecto de proyectos de infraestructura y telecomunicaciones.

“Nosotros, por supuesto, mantenemos nuestra soberanía”, afirmó De Grange durante la entrevista.

Un proyecto todavía pendiente de permisos

Por ahora, el estado del Chile-China Express es el de un proyecto que continúa en tramitación, pero que todavía debe completar etapas administrativas antes de obtener las autorizaciones necesarias.

De Grange explicó que se encuentra en curso la recopilación de antecedentes y que se han formulado observaciones y consultas que deben ser respondidas como parte del procedimiento de concesión.

La situación mantiene abierto el debate sobre el futuro de una infraestructura considerada estratégica para la conectividad internacional de Chile, en un escenario marcado por la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China y por las preocupaciones de Washington respecto de la seguridad de las comunicaciones.

Por ahora, la posición expresada públicamente por el Gobierno chileno es que el proyecto no está terminado y continúa su curso administrativo, mientras que Estados Unidos mantiene sus reparos respecto de sus eventuales implicancias para la seguridad y el intercambio de información.

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