En el Día Mundial de la Salud 2026, la OMS advirtió que el futuro sanitario dependerá de la cooperación internacional y del uso de evidencia científica frente a nuevas amenazas globales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó un llamado internacional a fortalecer la salud global mediante cooperación científica, coordinación institucional y políticas públicas basadas en evidencia, ante el aumento de riesgos sanitarios emergentes.
El pronunciamiento se realizó en el marco del Día Mundial de la Salud 2026, conmemorado cada 7 de abril bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”, instancia en la que el organismo enfatizó la necesidad de preparar a los países frente a futuras crisis sanitarias.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que la ciencia continúa siendo el principal instrumento para proteger la salud pública mundial.
“La ciencia es una de las herramientas más poderosas para proteger y mejorar la salud”, afirmó la autoridad sanitaria internacional.
Avances históricos impulsados por la ciencia
Según datos del organismo, los avances científicos han permitido mejoras significativas en indicadores sanitarios globales durante las últimas décadas.
Entre los principales progresos destacan:
- Reducción superior al 40% en la mortalidad materna desde el año 2000.
- Disminución de más del 50% en la mortalidad infantil en menores de cinco años.
- Desarrollo de vacunas, antibióticos y tecnologías de diagnóstico temprano.
La OMS subrayó que innovaciones como la anestesia moderna han transformado la cirugía contemporánea, mientras que herramientas como mamografías y sistemas de monitoreo de presión arterial han fortalecido la detección precoz de enfermedades.
Estos avances, indicó el organismo, demuestran el impacto directo de la investigación científica en la expectativa y calidad de vida de la población mundial.
Nuevas amenazas para la salud global
Pese a los progresos alcanzados, la OMS advirtió que los riesgos sanitarios continúan aumentando debido a factores estructurales que afectan a múltiples regiones del planeta.
Entre ellos se identifican:
- Cambio climático y degradación ambiental
- Transformaciones demográficas
- Aparición de nuevas enfermedades infecciosas
- Tensiones geopolíticas internacionales, especialmente en Medio Oriente
Estos elementos pueden favorecer la propagación de brotes epidémicos y generar presión adicional sobre los sistemas de salud.
La científica jefa del organismo, Sylvie Briand, explicó que la evidencia científica permite transformar escenarios de incertidumbre en estrategias concretas de protección sanitaria.

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