Las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos terminaron sin acuerdo en Islamabad, aumentando la tensión internacional por el programa nuclear iraní.
Las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán terminaron sin acuerdo tras una maratónica jornada de negociaciones directas celebradas en Islamabad, reactivando la incertidumbre internacional sobre el futuro del conflicto y el programa nuclear iraní.
El encuentro —considerado histórico por tratarse de uno de los contactos más directos entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979— concluyó sin avances sustanciales y dejó en suspenso las expectativas de estabilización tras más de 40 días de enfrentamientos recientes.
EE.UU. acusa falta de garantías nucleares
El vicepresidente estadounidense JD Vance, jefe de la delegación norteamericana, explicó que el principal obstáculo fue la ausencia de compromisos verificables por parte de Teherán respecto a la naturaleza pacífica de su programa nuclear.
“Necesitamos un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear ni las herramientas para desarrollarla rápidamente”, afirmó tras finalizar la reunión.
Vance aseguró que Washington acudió con “buena fe” y confirmó que Estados Unidos regresó sin pacto, dejando sobre la mesa una “oferta final” a la espera de una respuesta iraní.
El vicepresidente agregó que el resultado podría afectar más a Irán que a Estados Unidos, aunque valoró positivamente el hecho de haber mantenido conversaciones directas.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump seguía el desarrollo diplomático desde Miami junto a su secretario de Estado, Marco Rubio.
Irán responde: “Todo depende de la confianza”
Desde la delegación iraní, el presidente del Parlamento Mohamed Baqer Qalibaf sostuvo que el fracaso responde a la falta de confianza hacia la postura estadounidense.
Según Teherán, las negociaciones se desarrollaron en un clima marcado por décadas de desconfianza y por el reciente conflicto armado iniciado el 28 de febrero.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, criticó lo que calificó como una expectativa poco realista de Washington de resolver décadas de tensiones en una sola ronda de diálogo.
Puntos críticos sin resolver
Entre los principales desacuerdos que bloquearon el pacto destacan:
- El control estratégico del estrecho de Ormuz
- El destino de casi 400 kilos de uranio altamente enriquecido
- La liberación de activos iraníes congelados por sanciones internacionales
- Garantías de seguridad mutua tras el conflicto reciente
Durante las conversaciones también se registró un incidente naval en el estrecho de Ormuz, cuando destructores estadounidenses realizaron una operación exploratoria que activó alertas defensivas iraníes, aumentando la tensión diplomática.
Un diálogo que deja más dudas que certezas
El ministro de Exteriores iraní Abbas Araqchi reconoció que Irán acudió a las conversaciones desde una “desconfianza absoluta”, acusando a Estados Unidos e Israel de iniciar hostilidades mientras aún existían diálogos abiertos.
Por su parte, el ex canciller iraní Javad Zarif criticó en redes sociales la estrategia estadounidense, mientras el exembajador francés Gérard Araud recordó que cualquier negociación futura deberá considerar el acuerdo nuclear firmado en 2015 y posteriormente abandonado por Washington.
Aunque ambas partes dejaron abierta la puerta a nuevos contactos diplomáticos, el fracaso en Islamabad evidencia que el conflicto sigue lejos de una solución definitiva.

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