El comisionado presidencial Alberto Soto confirmó el avance del proyecto fronterizo y advirtió que su efectividad dependerá de mantención permanente.
El comisionado presidencial para la Macrozona Norte, Alberto Soto, informó que la construcción de la zanja destinada a frenar la migración irregular registra un 20% de avance, en el marco del plan de control fronterizo impulsado por el Gobierno.
En conversación con Radio ADN, el vicealmirante (r) de la Armada explicó que la iniciativa forma parte de una estrategia integral orientada a reforzar la seguridad en la frontera norte del país.
Plan busca frenar ingresos irregulares y delitos asociados
Según detalló la autoridad, el proyecto contempla tres líneas de acción, siendo la más visible el eje de “contramovilidad”, que incluye zanjas y otras barreras físicas en sectores considerados vulnerables del límite fronterizo, especialmente en zonas cercanas a Bolivia.
Soto señaló que el objetivo no solo apunta a disminuir los ingresos migratorios irregulares, sino también a dificultar actividades ilícitas como el contrabando y el tráfico de drogas.
“La cantidad de personas detectadas en la frontera con Bolivia aumentó, pero más del 90% fue reconducido fuera del país”, afirmó.
Avance condicionado por la geografía y el clima
El comisionado explicó que la evaluación del progreso del proyecto no puede realizarse de manera uniforme debido a las condiciones geográficas extremas donde se ejecutan las obras.
“Esto ocurre en tres regiones distintas, en sectores que están a 4.500 metros de altura y también a nivel del mar (…) por eso la evaluación no puede ser lineal”, indicó.
En ese contexto, precisó que el avance estimado alcanza actualmente el 20%, aunque advirtió que las condiciones climáticas del invierno ralentizan significativamente los trabajos.
“Hay lugares donde nos ha costado mucho más avanzar o donde nos va a costar más”, añadió.
Alcance real del proyecto
La autoridad también aclaró cifras difundidas inicialmente sobre la extensión de la obra, señalando que no se trata de una zanja continua de 90 kilómetros, sino de aproximadamente 60 kilómetros distribuidos en distintos puntos estratégicos.
Estos tramos —explicó— se ajustan permanentemente según cambian las rutas utilizadas para el ingreso irregular al país.
Costo y mantención en el tiempo
Respecto al financiamiento, Soto cifró el costo total del proyecto en cerca de 4 mil millones de pesos.
Sin embargo, advirtió que ninguna medida física será suficiente sin continuidad presupuestaria.
“Ninguna de estas medidas será definitiva si no existe mantención constante y respaldo presupuestario en el tiempo”, subrayó.
El avance del proyecto se produce en medio del debate nacional sobre migración y seguridad fronteriza, donde el Gobierno busca combinar infraestructura, control territorial y coordinación interinstitucional para enfrentar el fenómeno migratorio en el norte del país.

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