Chile obtiene su peor resultado histórico en Matemáticas en PISA: 6 de cada 10 estudiantes no alcanza el nivel básico

Los estudiantes chilenos retrocedieron en Matemáticas, Lectura y Ciencias respecto de 2022. Aunque Chile mantiene una de las mejores posiciones de Latinoamérica, la prueba revela importantes brechas frente a la OCDE y nuevas señales de alerta por las distracciones digitales en las aulas.


Los resultados de PISA 2025 volvieron a encender las alarmas sobre los aprendizajes de los estudiantes chilenos. El principal foco de preocupación está en Matemáticas, donde el país obtuvo su peor resultado histórico desde que participa en esta evaluación internacional.

Chile alcanzó 403 puntos en Matemáticas, nueve menos que en 2022 y muy por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que llegó a 463 puntos.

El resultado implica una diferencia de 60 puntos respecto del promedio de los países de la OCDE.

La situación es aún más preocupante al revisar los niveles de desempeño. Solo el 41% de los estudiantes chilenos alcanzó al menos el nivel básico en Matemáticas, mientras que en la OCDE esa proporción llega al 65%.

En otras palabras, seis de cada diez estudiantes de 15 años en Chile no alcanzan el nivel mínimo que PISA considera necesario para desenvolverse en situaciones matemáticas simples.

Chile también retrocede en Lectura y Ciencias

El retroceso no se limita a Matemáticas. Los resultados de PISA 2025 muestran disminuciones respecto de la medición anterior en las tres áreas tradicionales.

Chile obtuvo:

  • 403 puntos en Matemáticas.
  • 436 puntos en Lectura.
  • 442 puntos en Ciencias.
  • 466 puntos en Resolución Computacional de Problemas.

En comparación con 2022, el país cayó 9 puntos en Matemáticas, 12 en Lectura y 1 punto en Ciencias.

La caída chilena, sin embargo, se produce dentro de una tendencia internacional. Los países de la OCDE también registraron retrocesos durante el mismo periodo: 9 puntos en Matemáticas, 14 en Lectura y 3 en Ciencias.

Esto significa que Chile siguió la tendencia descendente internacional, aunque su caída fue menor que el promedio de la OCDE en Ciencias y Lectura, e igual en Matemáticas.

El peor desempeño histórico en Matemáticas

El resultado de Matemáticas es especialmente significativo porque representa el registro más bajo obtenido por Chile en esta prueba.

La evolución histórica muestra:

  • 2006: 411 puntos
  • 2009: 421 puntos
  • 2012: 423 puntos
  • 2015: 423 puntos
  • 2018: 417 puntos
  • 2022: 412 puntos
  • 2025: 403 puntos

El descenso refleja un problema que no comenzó con la pandemia. De hecho, los resultados muestran que el rendimiento en Matemáticas ya venía deteriorándose en las últimas mediciones.

La situación también se observa en Lectura, donde Chile pasó de 459 puntos en 2015 a 436 en 2025.

En Ciencias, en cambio, el desempeño se ha mantenido relativamente estable desde 2015.

Chile sigue entre los mejores de Latinoamérica

A pesar del retroceso, Chile mantiene una posición destacada dentro de América Latina.

En Matemáticas, el país obtuvo 403 puntos, apenas por debajo de Uruguay, que alcanzó 405. En Lectura, Chile superó ampliamente a los uruguayos, con 436 puntos frente a 423.

En Ciencias, Uruguay también quedó por encima, con 445 puntos frente a los 442 obtenidos por Chile.

La comparación regional muestra el siguiente escenario:

PaísCienciasLecturaMatemáticasResolución computacional
Uruguay445423405462
Chile442436403466
Costa Rica424416387452
Colombia414399381432
México414408388453
Brasil409408377406
Perú406390382436
Argentina393389367403

Así, Chile y Uruguay aparecen como los sistemas educativos con mejores resultados generales de la región.

Sin embargo, mantener una posición favorable en Latinoamérica no significa que los resultados sean satisfactorios. La diferencia con los países desarrollados continúa siendo considerable.

Chile queda rezagado frente a la OCDE

En el ranking general de PISA 2025, Chile se ubicó en los siguientes lugares:

  • 43° de 91 países en Ciencias.
  • 37° de 90 en Lectura.
  • 61° de 90 en Matemáticas.

Respecto de 2022, Chile retrocedió un puesto en Ciencias, dos en Lectura y nueve posiciones en Matemáticas.

Dentro de los países miembros de la OCDE, Chile quedó en el puesto 35 de 38 en Matemáticas, superando solamente a Costa Rica, México y Colombia.

En Lectura ocupó el puesto 32 de 38, mientras que en Ciencias quedó en el lugar 32.

Solo un 2,6% alcanza los niveles más altos

Otro dato preocupante está en los estudiantes que alcanzan los niveles superiores de desempeño.

Solo 2,6% de los estudiantes chilenos llegó a los niveles 5 o 6 en al menos una de las tres disciplinas evaluadas, frente al 11,9% registrado en la OCDE.

Además, cerca de tres de cada diez estudiantes chilenos presentan bajo desempeño simultáneamente en Ciencias, Matemáticas y Lectura.

El escenario evidencia una doble dificultad: una proporción importante de estudiantes no alcanza los aprendizajes mínimos, mientras que una fracción muy pequeña logra desempeños sobresalientes.

La desigualdad sigue marcando los resultados

Los factores socioeconómicos también influyen en el desempeño.

En Ciencias, la diferencia entre el 25% de estudiantes socioeconómicamente más favorecidos y el 25% más desfavorecido alcanza 76 puntos en Chile.

La brecha promedio de la OCDE es incluso mayor, con 85 puntos.

Sin embargo, existe un elemento positivo: la distancia socioeconómica en Chile se redujo entre 2015 y 2025, principalmente porque los estudiantes más vulnerables mejoraron sus resultados, mientras que los grupos más favorecidos permanecieron relativamente estables.

Distracciones digitales aparecen como una nueva alerta

PISA 2025 también entrega antecedentes sobre el ambiente dentro de las salas de clases.

En Chile, 43% de los estudiantes señaló que existe ruido y desorden en la mayoría o en todas las clases de Ciencias, frente al 31% registrado en la OCDE.

Además, el 31% afirmó que sus compañeros no escuchan al profesor, mientras que el promedio de la OCDE alcanza el 29%.

Pero uno de los datos que más llama la atención está relacionado con los dispositivos digitales.

El 48% de los estudiantes chilenos afirmó que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos digitales durante la mayoría o todas las clases de Ciencias.

En la OCDE, esa proporción llega al 28%.

La diferencia de 20 puntos porcentuales instala un nuevo elemento en el debate sobre los aprendizajes y el uso de celulares y otros dispositivos dentro de las salas de clases.

Inteligencia artificial gana terreno entre los estudiantes

La inteligencia artificial también comienza a formar parte del escenario educativo.

El 51% de los estudiantes chilenos declaró utilizar herramientas de inteligencia artificial al menos semanalmente para aprender, mientras que el promedio de la OCDE alcanza el 46%.

El dato no implica necesariamente un efecto negativo. El desafío está en determinar si estas herramientas se utilizan para fortalecer el aprendizaje o si terminan reemplazando procesos que los estudiantes deberían desarrollar por sí mismos.

La discusión cobra especial relevancia considerando que PISA 2025 incorporó además una evaluación de Resolución Computacional de Problemas, área en la que Chile obtuvo 466 puntos, frente a los 500 puntos promedio de la OCDE.

También disminuye el acompañamiento familiar

Otro antecedente aparece en el vínculo de las familias con la trayectoria escolar.

En 2022, el 67% de los estudiantes chilenos señaló que sus padres les preguntaban semanalmente por su rutina en el colegio.

En 2025, esa cifra bajó al 63%.

El fenómeno tampoco es exclusivo de Chile, ya que el apoyo familiar declarado por los estudiantes disminuyó en numerosos países participantes de PISA.

Una señal de alerta más allá de la pandemia

Los resultados de PISA 2025 dejan una conclusión incómoda para Chile.

El país continúa encabezando buena parte de los indicadores educativos de América Latina, pero su posición regional no oculta un retroceso importante en los aprendizajes.

Matemáticas concentra la mayor preocupación: 403 puntos, nueve menos que en 2022 y el peor registro histórico de Chile en la evaluación.

Lectura también muestra una trayectoria descendente, mientras Ciencias se mantiene relativamente estable.

El escenario obliga a mirar más allá de los efectos de la pandemia. Las brechas socioeconómicas, el clima de las salas de clases, las distracciones digitales, el acompañamiento familiar y el uso de nuevas tecnologías forman parte de un problema más amplio.

La pregunta ya no es solamente cómo recuperar los aprendizajes perdidos, sino cómo evitar que el sistema educativo siga perdiendo terreno en habilidades fundamentales como leer, comprender y resolver problemas matemáticos.

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