Entre 2015 y 2025, 1.849 personas de 60 años o más iniciaron procesos de liquidación voluntaria simplificada. Un estudio revela que cada causa acumula en promedio 6,4 deudas y que la insolvencia también golpea con fuerza a segmentos medios y altos.
La insolvencia también está golpeando a los adultos mayores en Chile. Entre 2015 y 2025, un total de 1.849 personas de 60 años o más iniciaron procedimientos de liquidación voluntaria simplificada, mecanismo conocido como “quiebra personal” para quienes enfrentan una situación de insolvencia y no pueden responder a sus obligaciones financieras.
La cifra forma parte de un análisis elaborado por Unholster a partir de registros del Poder Judicial sobre procedimientos concursales de personas naturales iniciados durante ese periodo.
Del universo identificado, el estudio profundizó en 252 casos, equivalentes al 13,6%, correspondientes a clientes de Grupo Defensa. Los antecedentes permiten observar cómo el endeudamiento puede transformarse en un problema especialmente complejo cuando los ingresos disminuyen tras la jubilación y aumentan los gastos asociados a una etapa de la vida marcada por nuevas necesidades.
Un promedio de 6,4 deudas por cada causa
Uno de los principales datos del estudio es que cada causa de insolvencia acumula, en promedio, 6,4 deudas distintas. En algunos casos, la cantidad de acreedores llega hasta 20.
La banca concentra el 42,6% del monto total adeudado, mientras que la Tesorería General de la República (TGR) representa otro 25,6%.
Además, el 78,5% de las causas analizadas registra deudas inferiores a $35 millones.
El perfil patrimonial también muestra una realidad particular. El 95,2% de los adultos mayores considerados en el estudio son arrendatarios o allegados, mientras que el 69,4% no registra vehículos.
En cuanto al nivel socioeconómico, entre los 248 casos que contaban con esta información, un 36,3% correspondía al segmento medio alto y un 32,3% al segmento alto. En conjunto, ambos grupos representan el 68,6%.
“La insolvencia en la tercera edad golpea con más fuerza a segmentos medios y altos, matizando la idea de que la bancarrota es exclusiva de los hogares más vulnerables”, señalaron desde Grupo Defensa.
Las estafas digitales también aparecen entre los casos
Uno de los factores que puede profundizar el endeudamiento durante la tercera edad son las estafas financieras digitales.
Es el caso de Julio, de 73 años, quien trabajó durante toda su vida como conductor de camiones de reparto. Después de jubilarse y con el objetivo de reunir recursos para acceder a una vivienda, comenzó a invertir sus ahorros en Intermagnum, una plataforma web que no se encontraba registrada ni autorizada para operar como intermediaria financiera en Chile.
Inicialmente utilizó sus propios ahorros, pero posteriormente comenzó a financiar sus inversiones mediante su línea de crédito. La estrategia terminó aumentando considerablemente sus deudas.
“Si te están ofreciendo que vas a invertir $900.000 y para el final de la semana vas a tener $250.000, no hay dónde perderse. Yo con mi platita de jubilación, y más $250.000 que me cayeran, es una bendición de Dios. Pero al contrario, me sacaron todo”, relató.
El caso se suma a las alertas sobre la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a plataformas de inversión no autorizadas y otros mecanismos de fraude financiero digital.
Jubilación, mayores gastos y falta de educación financiera
Ricardo Ibáñez, abogado de Grupo Defensa, plantea que la insolvencia durante la tercera edad está relacionada con un proceso de endeudamiento que comienza mucho antes de la jubilación.
“La quiebra del adulto mayor es un fenómeno mucho más común de lo que uno cree. El sistema está estructurado de manera tal que te obliga a endeudarte entre los 18 y los 30 años, generalmente, para poder pagar tu educación superior. Te obliga a endeudarte entre los 35 y los 65 para poder adquirir una vivienda”, explicó.
Según el abogado, el problema se vuelve más complejo cuando llega la jubilación, debido a la disminución de los ingresos y al aumento de determinados gastos.
“Empieza una vida más cara en remedios, aparecen las enfermedades. En consecuencia, se le encarece la vida y sus ingresos disminuyen. Lo cual los transforma en personas vulnerables por efectos de, por ejemplo, ser víctimas de estafas”, agregó.
Ibáñez también apuntó a la falta de conocimientos financieros y digitales como un factor de riesgo.
“El adulto mayor creció sin educación financiera, y hoy día es una persona analfabeta digitalmente, en su mayoría. Eso hace que sea una persona vulnerable desde la vereda de la seguridad digital para efectos de manejar productos financieros”, sostuvo.
Arica concentra una proporción relevante de los casos
La Región Metropolitana concentra la mayor cantidad de casos, con un 39,3% del total analizado. Sin embargo, Arica destaca dentro del mapa regional de insolvencia de adultos mayores.
La región registra 27 casos, equivalentes al 10,7% del total, superando incluso a comunas de la Región Metropolitana como Santiago, que registra 14 casos, y La Florida, con 13.
El estudio también muestra que el 90,1% de los casos registra descendencia. En las causas analizadas se identificaron 635 hijos e hijas, mientras que el 52,8% de los adultos mayores estaba casado.
Los antecedentes reflejan así una realidad en que la insolvencia durante la tercera edad no responde a un único factor. Endeudamiento acumulado, disminución de ingresos, mayores gastos y vulnerabilidad frente a fraudes digitales pueden confluir y convertir las deudas en una carga difícil de sostener durante la jubilación.

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