La iniciativa recupera 1.333 metros cuadrados del Parque de la Infancia y busca convertir el espacio en un aula ambiental abierta, con producción agroecológica, participación vecinal y acciones frente al cambio climático.
Cien árboles frutales comenzaron a echar raíces en el Parque de la Infancia de Pudahuel. La iniciativa busca transformar un espacio de 1.333 metros cuadrados en un nuevo pulmón verde para la comuna.
Se trata del primer Bosque Comestible del Parque de la Infancia, proyecto impulsado por la Municipalidad de Pudahuel en Avenida General Bonilla 9085.
La propuesta combina educación ambiental, producción agroecológica, alimentación saludable y participación comunitaria, con un modelo que entrega a los propios vecinos un rol activo en el cuidado de los árboles.
Vecinos serán padrinos de los árboles
Uno de los principales elementos del proyecto es su modelo de co-gestión vecinal.
Durante la primera jornada, cada vecino y vecina participante tuvo la oportunidad de plantar dos árboles frutales. Además, asumió formalmente el compromiso de cuidar los ejemplares durante su crecimiento.
Para ello, los participantes recibieron un certificado de apadrinamiento y firmaron un acta de compromiso que contempla labores como riego, protección y preservación de los árboles.
De esta manera, el proyecto busca que los futuros frutos permanezcan vinculados al territorio y puedan beneficiar directamente a la comunidad.
Naranjos, limones, almendros y cerezos
El nuevo bosque considera una selección de 100 árboles, escogidos para aportar diversidad y fortalecer la resiliencia ecológica del espacio.
Entre las especies frutales incorporadas se encuentran:
- Naranjos.
- Limones.
- Almendros.
- Higueras.
- Manzanos.
- Perales.
- Nogales.
- Cerezos.
Estas especies convivirán además con especies nativas de la zona central, entre ellas culén, lilén y michay.
La combinación busca aumentar la cobertura vegetal y generar distintos servicios ambientales para el sector.
Un aula abierta para aprender sobre sustentabilidad
La primera etapa del Bosque Comestible también contó con la participación de organizaciones y comunidades vinculadas al cuidado del medio ambiente.
En la actividad estuvieron presentes integrantes de los Comités Ambientales Escolares de establecimientos que participan en el Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales (SNCAE), organizaciones ecológicas locales, integrantes de huertos comunitarios y vecinos previamente capacitados en materias ambientales.
El objetivo es que el espacio pueda consolidarse como una aula abierta permanente, donde la comunidad pueda aprender técnicas de cultivo sustentable, producción agroecológica y alimentación saludable.
Así, el proyecto no se limita a la plantación de árboles. También busca generar un espacio de encuentro y aprendizaje para distintas generaciones.
Infraestructura verde frente al cambio climático
Desde el municipio plantean que la iniciativa apunta además a fortalecer el acceso de los vecinos a espacios naturales dentro de la comuna.
El alcalde de Pudahuel, Ítalo Bravo Lizana, destacó que el Bosque Comestible representa un avance hacia un acceso más equitativo a la naturaleza y la seguridad alimentaria.
Según explicó, este tipo de infraestructura verde puede contribuir al fortalecimiento de las comunidades y a la adaptación local frente al cambio climático.
La recuperación de los 1.333 metros cuadrados del Parque de la Infancia apunta precisamente a generar un espacio donde la producción de alimentos, la educación ambiental y la participación ciudadana puedan desarrollarse de manera conjunta.
Una apuesta por recuperar espacios públicos
Con la plantación de los primeros 100 árboles comienza una nueva etapa para este sector del Parque de la Infancia.
El desafío ahora será acompañar el crecimiento de las especies y mantener la participación de los vecinos que asumieron el compromiso de protegerlas.
La apuesta de Pudahuel es que, con el paso del tiempo, este espacio se transforme en un bosque urbano productivo, donde sus árboles entreguen alimentos, sombra y biodiversidad, mientras la comunidad participa directamente de su cuidado.

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