La ministra de la Mujer salió en defensa de la vocera de Gobierno tras cuestionamientos a su desempeño, advirtiendo que algunas críticas han cruzado límites políticos y personales.
La ministra de la Mujer defendió a la vocera de Gobierno tras la polémica por su desempeño comunicacional, señalando que parte de los cuestionamientos han traspasado el debate político y entrado en ataques personales.
En medio de las críticas dirigidas a la vocera de Gobierno, Mara Sedini, la ministra de la Mujer, Judith Marín, salió públicamente a respaldar su gestión y cuestionó el tono que ha adquirido el debate político, asegurando que algunos cuestionamientos responden más a prejuicios que a evaluaciones objetivas.
En conversación con La Tercera, Marín reconoció que quienes ejercen cargos públicos deben estar abiertos al escrutinio ciudadano y político, pero advirtió que existe una línea que, a su juicio, ha sido sobrepasada.
“Hay críticas que son constructivas y que cuando uno asume un rol de liderazgo también está expuesto a críticas públicas y políticas. Las críticas constructivas uno las tiene que tomar con humildad para mejorar”, señaló.
Sin embargo, la secretaria de Estado sostuvo que no todas las observaciones responden a ese estándar.
“También hay críticas que han sido excesivas y que ya no son críticas, y quizás nacen también desde el odio o incluso desde el machismo”, afirmó.
Defensa política en medio de cuestionamientos
El respaldo de Marín ocurre en un contexto donde la vocera Sedini ha enfrentado cuestionamientos por su desempeño comunicacional y por diversas polémicas surgidas durante las últimas semanas, abriendo un debate sobre el rol de las vocerías gubernamentales y la exposición pública de las autoridades.
Para la ministra, parte de los ataques reflejan patrones que históricamente han afectado a mujeres en espacios de poder.
Como ejemplo, mencionó declaraciones del músico Jorge Coulon, quien criticó la designación de Sedini sugiriendo que habría sido elegida por su apariencia física.
“Eso es machismo”, sostuvo categóricamente Marín.
Críticas personales y debate público
La ministra también vinculó estas situaciones con experiencias personales vividas tras su propia nominación ministerial, asegurando que recibió cuestionamientos relacionados con su fe religiosa.
“Cuando se me presenta como futura ministra, las primeras críticas que recibo son por mi fe. A nadie le preguntan en su trabajo cuál es su credo antes de contratarlo”, afirmó.
Según planteó, este tipo de cuestionamientos demuestra que el debate público chileno aún enfrenta dificultades para separar la crítica política legítima de ataques personales o identitarios.
Gobierno busca cerrar filas
Las declaraciones de Marín reflejan un intento del oficialismo por cerrar filas en torno a la vocera de Gobierno en un momento donde la comunicación política del Ejecutivo se encuentra bajo permanente escrutinio.
Mientras continúan las críticas desde sectores opositores y del mundo cultural, el Gobierno apuesta por reforzar el respaldo interno a sus figuras clave, insistiendo en que el debate democrático debe mantenerse dentro de márgenes de respeto y responsabilidad pública.

Leave a Reply