El ex subsecretario de Defensa alertó que el verdadero riesgo del crimen organizado es el control territorial y pidió claridad estratégica en seguridad.
El ex subsecretario de Defensa, Gabriel Gaspar, alertó sobre el avance del crimen organizado en Chile y advirtió que el principal riesgo para el país no es únicamente el aumento de delitos violentos, sino la capacidad de las bandas para ejercer control territorial.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa Voces de Mando de El Periodista TV, donde el exautoridad abordó el escenario actual de seguridad pública y el debate sobre el rol de las Fuerzas Armadas en tareas internas.
Control territorial: la verdadera amenaza
Gaspar sostuvo que el crimen organizado opera con una lógica distinta a la delincuencia común, enfocándose en dominar espacios y economías ilegales más que en generar violencia indiscriminada.
“Cuando una banda se instala en un territorio, no lo hace para matar indiscriminadamente, sino para controlarlo y cobrar extorsión”, explicó.
En esa línea, advirtió que una eventual baja en las cifras de homicidios puede ser engañosa.
“Si bajan los homicidios, puede ser porque una banda ya se impuso sobre otra. Eso no significa que el Estado haya recuperado el control”, afirmó.
El ex subsecretario indicó que esta dinámica ya se ha observado en países como Colombia y México, donde organizaciones criminales lograron consolidar estructuras territoriales paralelas al Estado.
Uso de Fuerzas Armadas sin objetivos claros
Gaspar también abordó el debate político sobre la participación de militares en tareas de seguridad interna, señalando que su utilización debe ser excepcional y responder a objetivos estratégicos definidos.
“El problema no es si participan o no, sino que no está claro cuál es el objetivo final de su despliegue”, sostuvo.
A su juicio, recurrir al instrumento militar —el más letal del Estado— sin una planificación clara puede generar más incertidumbre que resultados efectivos.
El ex subsecretario insistió en la necesidad de definir con precisión la misión, el mando operativo y los medios asignados antes de involucrar a las Fuerzas Armadas en labores propias de seguridad pública.
Falta de claridad estratégica
Gaspar también cuestionó el desconocimiento respecto de las capacidades reales de las instituciones militares, especialmente cuando se les asignan tareas asociadas al control del orden público, ámbito para el cual no están entrenadas ni equipadas con herramientas no letales.
Según planteó, el debate sobre seguridad debe centrarse en recuperar el control efectivo del territorio y no únicamente en aumentar legislación o endurecer estadísticas.
Riesgo de replicar escenarios regionales
El analista advirtió que, si no se adoptan definiciones estratégicas claras, Chile podría enfrentar escenarios similares a los observados en otros países latinoamericanos donde el crimen organizado logró infiltrarse en estructuras locales de poder.
“El problema no se resuelve solo con leyes o estadísticas. Se necesita claridad estratégica y control efectivo del territorio”, enfatizó.
Sus declaraciones reabren el debate sobre seguridad pública en Chile, en un contexto marcado por la presión política y ciudadana para enfrentar el avance del crimen organizado y definir el rol que deben cumplir las instituciones armadas frente a esta amenaza.

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