Noche Nocedal: la educación que une a empresarios, familias y exalumnos para transformar vidas

Empresarios, docentes, familias y exalumnos participaron en una nueva edición de la Noche Nocedal, encuentro que destacó el impacto de la educación como herramienta de movilidad social y transformación comunitaria en sectores vulnerables de Santiago.


La tradicional Noche Nocedal reunió a empresarios, exalumnos, docentes y familias en torno a un mismo propósito: fortalecer la educación como motor de movilidad social. El encuentro destacó el impacto que Fundación Nocedal ha generado durante más de tres décadas en comunidades vulnerables de La Pintana y Puente Alto.

La educación fue el punto de encuentro de cientos de personas durante una nueva edición de la Noche Nocedal, una iniciativa organizada por Fundación Nocedal que reunió a empresarios, exalumnos, familias, docentes y colaboradores comprometidos con el desarrollo de niños y jóvenes de sectores vulnerables de La Pintana y Puente Alto.

Más que una actividad de recaudación de fondos, la jornada se convirtió en un espacio de reflexión sobre el papel que puede desempeñar la sociedad en la construcción de oportunidades para miles de estudiantes, reafirmando que la educación continúa siendo una de las herramientas más efectivas para impulsar la movilidad social y transformar comunidades.

Desde hace más de tres décadas, Fundación Nocedal desarrolla un modelo educativo centrado en la excelencia académica, la formación en valores y el acompañamiento familiar, buscando que sus estudiantes no solo accedan a mayores oportunidades, sino que también se conviertan en agentes de cambio dentro de sus propios entornos.

Una comunidad comprometida con la educación de largo plazo

Uno de los aspectos más destacados de la Noche Nocedal fue la participación de personas que han acompañado el proyecto educativo durante años, convencidas de que invertir en educación genera beneficios que trascienden generaciones.

El gerente de la Asociación de Amigos de Fundación Nocedal, Gonzalo Esquivel, destacó el compromiso permanente de quienes apoyan esta iniciativa.

«Lo que vemos cada año en la Noche Nocedal es una comunidad que cree profundamente en el poder transformador de la educación. Aquí convergen empresarios, familias, profesores, exalumnos y amigos que comparten una misma convicción: que cada niño merece la oportunidad de desarrollar su proyecto de vida. Ese compromiso sostenido es lo que ha permitido construir un impacto real durante décadas», afirmó.

Durante la actividad también participó la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, quien invitó al sector privado a involucrarse activamente en proyectos educativos que permitan ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones.

«Si queremos un Chile con más oportunidades, más desarrollo y bienestar, debemos preguntarnos qué rol queremos cumplir. La educación es una de las inversiones más transformadoras que puede hacer una sociedad y también una de las formas más concretas en que el mundo empresarial puede contribuir al futuro del país», señaló.

Exalumnos que regresan para inspirar nuevas generaciones

Uno de los momentos más significativos de la jornada estuvo marcado por los testimonios de exalumnos que hoy representan el impacto concreto del proyecto educativo.

Entre ellos destacó Vicente Ormazábal, quien estudió en el Colegio Nocedal y actualmente cursa Pedagogía en Educación Física en la Universidad Andrés Bello. Paralelamente, trabaja como profesor en el mismo establecimiento donde inició su formación.

Su historia refleja cómo la educación puede romper ciclos de vulnerabilidad y generar un efecto multiplicador en las comunidades.

«El colegio me entregó herramientas académicas, pero también me enseñó valores, disciplina y confianza en mí mismo. Hoy poder volver como profesor y acompañar a estudiantes que viven situaciones similares a las que yo viví es una forma de devolver parte de lo que recibí», comentó.

Para Ormazábal, el verdadero cambio ocurre cuando quienes recibieron oportunidades deciden contribuir al desarrollo de otros.

«La verdadera transformación ocurre cuando un estudiante descubre que puede construir un futuro distinto y luego decide ayudar a otros a hacer lo mismo», agregó.

Educación, familia y comunidad como ejes del desarrollo

Fundación Nocedal desarrolla su trabajo en sectores con altos índices de vulnerabilidad social, demostrando que el contexto de origen no determina el potencial de los estudiantes.

Su modelo educativo combina excelencia académica, formación del carácter, desarrollo de habilidades socioemocionales y un fuerte trabajo con las familias, entendiendo que los padres cumplen un rol esencial en el proceso formativo de sus hijos.

Además del trabajo en las aulas, la institución impulsa programas dirigidos a apoderados, espacios de acompañamiento familiar y actividades que fortalecen el vínculo entre la escuela y la comunidad.

Este enfoque integral ha permitido que numerosos estudiantes ingresen a la educación superior, desarrollen exitosas trayectorias profesionales y posteriormente regresen para aportar al crecimiento de sus propias comunidades.

En un contexto marcado por la polarización, la Noche Nocedal mostró que la educación puede transformarse en un espacio de encuentro entre distintos actores de la sociedad. Empresarios, profesores, familias, exalumnos y estudiantes compartieron una misma convicción: que brindar oportunidades educativas de calidad sigue siendo una de las formas más efectivas de construir un país con mayor equidad, desarrollo y cohesión social.

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