El exministro de Hacienda sostuvo que el «shock» en los precios de los combustibles afectó la confianza de consumidores y empresas, en un contexto marcado por la caída del Imacec y el aumento del desempleo.
El exministro de Hacienda, Mario Marcel, se refirió al escenario económico que enfrenta el país tras conocerse la caída del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de mayo y el aumento de la tasa de desempleo, asegurando que el deterioro de las expectativas económicas comenzó con el incremento en los precios de los combustibles.
En entrevista con Radio 13C, el exsecretario de Estado analizó los factores que, a su juicio, han incidido en el desempeño de la economía durante 2026.
Marcel apunta a factores de oferta y al «shock» de los combustibles
Mario Marcel explicó que durante el primer trimestre diversos sectores productivos enfrentaron dificultades derivadas de factores de oferta, afectando el crecimiento económico.
«Lo que estamos viendo este año es que, sobre todo el primer trimestre, estuvo muy afectado por restricciones o por fenómenos de lo que el Banco Central llama el lado de la oferta. El sector minero, la agricultura y la pesca tuvieron cifras negativas por distintos factores. En el caso de la minería hemos tenido bajas importantes del rendimiento de la producción minera por baja de la ley del mineral. En agricultura, varios mercados han estado malos», señaló.
«Las expectativas retrocedieron dos años»
El exministro afirmó que el deterioro de la confianza económica coincidió con el aumento en el precio de los combustibles.
«El deterioro de las expectativas económicas se produjo a partir del shock de los precios de los combustibles.»
Asimismo, indicó que las encuestas de percepción reflejan una caída significativa en la confianza.
«Si uno ve cualquier encuesta en los últimos meses, se da cuenta de que en marzo y principios de abril se produjo una caída que retrotrayó las expectativas a por lo menos dos años para atrás», afirmó.
Advierte impacto sobre el consumo
Marcel explicó que la pérdida de confianza termina afectando directamente las decisiones de consumo de los hogares, lo que repercute en la actividad económica.
«Eso repercute en las decisiones de consumo de las personas. El consumo es, de cierta forma, el mayor componente de la demanda interna. Y uno lo ve en el desempeño del comercio y de los servicios», sostuvo.
Finalmente, planteó que el impacto del alza en los combustibles podría no haber sido plenamente considerado al momento de evaluar la activación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco).
«Cuando se tomó la decisión de activar o no el Mepco, no sé si se llegó a calibrar el impacto que este tendría sobre la expectativa de la gente y el comportamiento de los consumidores», concluyó.

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