Chile evalúa retirarse de negociación fiscal de la ONU y abre nuevo flanco diplomático para el Gobierno de Kast

Cancillería cuestiona el borrador de la futura Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional y advierte que su alcance podría generar tensiones con la soberanía tributaria de Chile. La eventual salida ocurre después del retiro del país del Movimiento de Países No Alineados.


Chile podría dar un nuevo paso en el giro de su política exterior.

La administración del Presidente José Antonio Kast evalúa retirar al país de las negociaciones de una futura Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional que se desarrolla en Naciones Unidas, según fuentes diplomáticas citadas por The Clinic.

La decisión todavía no está formalizada, pero desde el Ministerio de Relaciones Exteriores reconocieron que el Gobierno se encuentra analizando su permanencia en el proceso y manifestó reparos respecto del actual borrador del acuerdo.

La eventual salida se produciría pocas semanas después de que Cancillería ordenara el retiro de Chile del Movimiento de Países No Alineados, decisión que ya generó críticas entre exautoridades de Relaciones Exteriores y sectores de la diplomacia nacional.

¿Qué se está negociando en Naciones Unidas?

Las negociaciones para elaborar la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional entre los Estados miembros de Naciones Unidas se retomaron el 3 de agosto en Nueva York.

El proceso comenzó el año pasado y busca construir un instrumento jurídico internacional destinado a establecer un sistema de cooperación tributaria que Naciones Unidas define como inclusivo y eficaz.

La negociación contempla materias vinculadas con la coordinación fiscal entre países y mecanismos destinados a enfrentar desafíos derivados de una economía cada vez más globalizada.

Entre los asuntos discutidos aparecen, según fuentes conocedoras del proceso, la tributación de servicios digitales transfronterizos, los flujos financieros y la tributación de personas de alto patrimonio.

La convención debería concluir su proceso de negociación durante 2027.

Cancillería advierte riesgos para la soberanía tributaria

Chile ha participado activamente en las conversaciones. Sin embargo, el Gobierno de Kast sostiene que el texto actualmente en discusión presenta problemas que deben ser analizados antes de definir la posición definitiva del país.

Desde Cancillería señalaron que Chile reconoce la importancia de la cooperación tributaria internacional y que ha participado en el proceso evaluando tanto su evolución como sus implicancias jurídicas.

Pero el Ministerio agregó que el análisis técnico detectó “incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento”.

Según la cartera, esas disposiciones podrían eventualmente limitar la soberanía de Chile en materia tributaria, por lo que cualquier acuerdo debe ser compatible con el marco constitucional, la política fiscal y los compromisos internacionales vigentes.

La posición del Gobierno, por ahora, no equivale a un rechazo definitivo de la cooperación tributaria internacional, sino a una revisión de las condiciones y alcances del texto que se está negociando.

La salida de una representante chilena

Una señal que ha generado especial atención dentro del proceso fue la salida de Liselott Kana, experta en impuestos internacionales que representaba a Chile en las negociaciones y participaba en la elaboración del documento.

Fuentes diplomáticas citadas por The Clinic interpretan su salida como una señal de que Chile estaría reduciendo su participación en el proceso.

Sin embargo, las negociaciones todavía continúan y los efectos concretos de una eventual retirada dependerán de la decisión que finalmente adopte el Gobierno.

Algunos conocedores del proceso advierten que abandonar las conversaciones podría tener costos políticos para Chile, particularmente porque el país ha utilizado históricamente su participación en organismos multilaterales para mantener espacios de diálogo con países de distintas posiciones.

La discusión de fondo: ¿negociar desde dentro o salir?

El eventual retiro también abrió un debate entre diplomáticos y excancilleres.

Una de las principales críticas apunta a que Chile perdería capacidad de influencia si abandona la mesa de negociación antes de que el texto sea aprobado.

El excanciller Heraldo Muñoz sostuvo que, si existen reparos respecto del contenido, la estrategia debería ser plantearlos durante el proceso.

“Debe hacer saber su postura e influir en su redacción”, afirmó.

Muñoz también cuestionó que la eventual salida responda a una lógica de “soberanismo tributario” y planteó que Chile podría terminar teniendo menos capacidad para incidir en el resultado final.

Otra mirada apunta a que las materias tributarias internacionales podrían ser abordadas preferentemente mediante espacios como la OCDE, organismo del que Chile forma parte.

El factor Estados Unidos

Uno de los elementos que aparece en el debate es la relación de Chile con Estados Unidos.

Fuentes diplomáticas citadas por The Clinic plantean que la eventual salida podría ser interpretada como una señal de mayor alineamiento con Washington, especialmente considerando que Estados Unidos no participa de esta negociación de Naciones Unidas.

Esta hipótesis también se relaciona con otras decisiones recientes de la política exterior chilena, entre ellas el retiro del Movimiento de Países No Alineados.

Para algunos analistas, el movimiento podría contribuir a fortalecer la relación con la Casa Blanca en un momento marcado por tensiones comerciales y arancelarias.

Otros, sin embargo, consideran que abandonar una negociación tributaria multilateral sería una señal demasiado pequeña como para generar un beneficio diplomático significativo frente a Estados Unidos.

Críticas por un eventual giro diplomático

La eventual salida de esta negociación se suma a las críticas que surgieron tras la decisión de abandonar el Movimiento de Países No Alineados.

El excanciller Mariano Fernández cuestionó aquella determinación y defendió la importancia de mantener espacios que contribuyan a la autonomía de la política exterior chilena.

“Un factor importante en la gestión política internacional es mantener y desarrollar la autonomía política”, sostuvo.

Por su parte, el exministro José Miguel Insulza señaló que la decisión era consistente con lo que, a su juicio, parece ser la intención del actual Gobierno de establecer relaciones preferentes con determinados socios.

Muñoz fue incluso más crítico y calificó la salida de los No Alineados como “una torpeza”, argumentando que la permanencia de Chile en ese espacio no implicaba un costo relevante.

Un nuevo capítulo del giro internacional de La Moneda

La discusión sobre la Convención de Cooperación Fiscal Internacional abre así un nuevo capítulo en el debate sobre el rumbo de la política exterior chilena.

Para el Gobierno, el punto central es proteger la soberanía tributaria y asegurar que cualquier compromiso internacional sea compatible con las normas constitucionales y la política fiscal del país.

Para sus críticos, en cambio, abandonar espacios multilaterales reduce la capacidad de Chile para influir en las negociaciones y podría alejar al país de la tradicional estrategia de mantener relaciones diversificadas.

La decisión final todavía no está tomada. Pero el debate ya está instalado: ¿Chile debe quedarse en la mesa para intentar modificar las reglas o retirarse cuando considera que esas reglas pueden afectar su autonomía?

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