Fernando Cerimedo y la ruta que conecta la campaña del Rechazo con el Segundo Piso de La Moneda

El operador argentino Fernando Cerimedo vuelve al centro de la discusión política tras su detención en Bolivia. En Chile, su nombre aparece vinculado a una cuestionada encuesta realizada durante la campaña del Rechazo. En aquella organización participaron Alejandro Irarrázaval e Ignacio Dülger, quienes posteriormente llegaron al Segundo Piso de La Moneda durante el Gobierno de José Antonio Kast.


Hay historias políticas que no desaparecen: simplemente cambian de escenario.

El nombre de Fernando Cerimedo, especialista argentino en marketing político y operaciones digitales, volvió a ocupar titulares tras su detención en Bolivia, luego de ser acusado por su expareja, la abogada Nadia Beller, de haber intentado contratar a dos sicarios para asesinarla. El caso es investigado por las autoridades bolivianas y Cerimedo ha sido mencionado durante los últimos años por su participación en campañas políticas y estrategias digitales en distintos países de América Latina.

Pero el episodio también reabrió una historia que tiene un capítulo en Chile.

Durante la campaña del Rechazo al primer plebiscito constitucional, Cerimedo y su empresa Numen quedaron vinculados a una cuestionada encuesta encargada por Casa Común, organización integrada por empresarios y profesionales que impulsaron esa opción electoral.

Lo relevante es que en aquella organización participaron dos personas que años después llegaron a trabajar directamente junto al Presidente José Antonio Kast en La Moneda: Alejandro Irarrázaval, actual jefe de asesores del Segundo Piso, e Ignacio Dülger, quien recientemente dejó esa estructura para asumir nuevas funciones políticas.

La existencia de estos vínculos no permite establecer, por sí sola, una conducta irregular. Pero sí configura una ruta profesional y política que conecta una organización creada para la campaña del Rechazo con el actual núcleo de asesores del Gobierno.

El origen: Casa Común y la campaña del Rechazo

En 2020, mientras Chile se preparaba para el plebiscito constitucional, un grupo de empresarios y profesionales de derecha se organizó bajo el nombre Casa Común para promover la opción Rechazo.

Entre sus integrantes figuraron personas como el exdiputado Gonzalo de la Carrera, el empresario Juan Pablo Correa, el agricultor Juan Cox, José Pedro Undurraga y Alejandro Irarrázaval.

Este último no era todavía una figura conocida públicamente en la política nacional, pero mantenía una relación de larga data con José Antonio Kast desde sus años universitarios.

También participó en ese espacio Ignacio Dülger, abogado y posteriormente consejero regional metropolitano, quien se convertiría en uno de los colaboradores políticos más cercanos de Kast.

Fue en ese contexto donde apareció Fernando Cerimedo.

La encuesta que terminó bajo cuestionamiento

Casa Común recurrió a los servicios vinculados a Numen, empresa relacionada con Cerimedo, para realizar mediciones sobre el escenario electoral.

Uno de esos sondeos terminó siendo ampliamente cuestionado después del plebiscito.

La encuesta proyectaba un escenario mucho más estrecho entre el Apruebo y el Rechazo que el resultado que finalmente se produjo.

El 25 de octubre de 2020, el Apruebo obtuvo cerca del 78% de los votos, mientras el Rechazo alcanzó aproximadamente un 22%.

La distancia entre ambas opciones superó los 55 puntos porcentuales, muy lejos de la proyección difundida por la encuesta.

Tras el resultado, el exdirector de Codelco y miembro de Casa Común, Gerardo Jofré, reconoció públicamente que la organización se había equivocado con la medición.

“Cuesta mucho saber por dónde estuvo la equivocación, pero de que nos equivocamos, nos equivocamos claramente”, señaló entonces.

El propio Cerimedo atribuyó posteriormente el error a la metodología utilizada y explicó que la proyección había considerado un escenario de participación electoral distinto.

“Nos vendió una encuesta”

Años después, Gonzalo de la Carrera recordó la participación de Cerimedo en Casa Común y cuestionó duramente el resultado de sus mediciones.

Según declaró a la Unidad de Investigación de El Mostrador, Cerimedo llegó recomendado por uno de los empresarios que integraban la organización.

De la Carrera resumió su evaluación con una frase: “Nos vendió una encuesta que estaba más perdida que el teniente Bello”.

Más allá de las críticas posteriores, el episodio resulta relevante porque permitió establecer uno de los primeros vínculos documentados entre Cerimedo y actores políticos y empresariales que posteriormente continuarían desarrollando actividades en el entorno de José Antonio Kast.

Numen y el vínculo con Chile

Cerimedo es propietario de Numen Group, empresa asociada a servicios de marketing político y estrategias digitales.

En Chile, Numen SpA fue constituida en abril de 2022 por el abogado Enrique García Arancibia.

García Arancibia posteriormente integró el grupo de 12 árbitros encargados de resolver materias de admisibilidad durante el segundo proceso constitucional.

El vínculo fue abordado previamente por investigaciones periodísticas que analizaron la presencia de Cerimedo en Chile y su participación en operaciones digitales y campañas políticas.

La relación entre ambos no permite concluir que las decisiones adoptadas posteriormente por García Arancibia hayan respondido a instrucciones de Cerimedo. Sin embargo, forma parte de la red de conexiones profesionales que distintas investigaciones han seguido durante los últimos años.

De Casa Común al Segundo Piso

La conexión que vuelve a poner estos antecedentes bajo la lupa es el posterior desembarco de algunos integrantes de Casa Común en La Moneda.

Alejandro Irarrázaval pasó de aquella organización vinculada al Rechazo a convertirse en jefe de asesores del Segundo Piso durante el Gobierno de José Antonio Kast.

Su cercanía con el actual Presidente se remonta a sus años universitarios y a su participación en espacios vinculados al mundo gremial.

Por su parte, Ignacio Dülger también desarrolló una estrecha relación política con Kast.

El abogado participó en distintas campañas del actual mandatario y posteriormente llegó al Segundo Piso de La Moneda.

Dülger dejó ese cargo en agosto de 2026 y está previsto que asuma como director ejecutivo de Acción Republicana, movimiento político fundado por Kast y utilizado como plataforma antes de la creación del Partido Republicano.

El episodio de los trolls

La figura de Dülger volvió a aparecer en el debate público luego de que cuentas asociadas al ecosistema digital de extrema derecha comenzaran a revelar información sobre sus propias redes.

El usuario conocido como “Neuroc”, identificado como Ricardo Inaiman Barrios, anunció su retiro de X junto a otra cuenta denominada “Dress”.

Antes de abandonar la plataforma, Neuroc afirmó que una cuenta denominada “Make Chile Fome Again” pertenecía a Dülger.

Desde el entorno del exasesor negaron esa afirmación y señalaron que Dülger no era el administrador de dicha cuenta.

Tampoco existe, a partir de estos antecedentes, evidencia suficiente para establecer que Dülger haya participado en una red coordinada de cuentas falsas o en operaciones digitales ilegales.

Lo que sí está documentado es su participación en Casa Común y su posterior llegada al círculo político de Kast.

Cerimedo, Bolsonaro, Milei y el salto regional

El recorrido de Cerimedo no se limita a Chile.

El argentino ha sido asociado a campañas políticas de figuras de la derecha latinoamericana, entre ellas Jair Bolsonaro en Brasil y Javier Milei en Argentina.

También tuvo presencia en Bolivia, donde posteriormente fue detenido en el marco de la investigación por la denuncia presentada por su expareja.

Su trayectoria ha estado marcada por el uso intensivo de redes sociales, marketing político y estrategias digitales.

Precisamente por ese perfil, investigadores y medios latinoamericanos han seguido su trabajo como parte de un fenómeno más amplio: la profesionalización de las campañas políticas digitales y la utilización de redes sociales para amplificar determinados discursos.

La Moneda bajo presión por las explicaciones

La controversia actual no apunta únicamente a la figura de Cerimedo.

El foco está puesto en qué vínculos profesionales y políticos mantuvieron algunos de sus antiguos colaboradores con quienes hoy ocupan posiciones estratégicas en el Gobierno.

Tras conocerse los nuevos antecedentes, los diputados Jaime Araya, Daniel Manouchehri y Juan Santana solicitaron información al Servicio Electoral y a La Moneda respecto de los vínculos entre Numen y asesores del Presidente Kast.

La pregunta política es concreta: ¿qué conocimiento tenía La Moneda sobre estos antecedentes y qué evaluación realizó antes de incorporar a personas que habían compartido espacios políticos con Cerimedo?

Hasta el cierre de esta investigación, Presidencia no había entregado una respuesta a las consultas formuladas por El Mostrador respecto de la eventual participación de Cerimedo en la campaña de José Antonio Kast y del conocimiento que pudiera existir sobre sus vínculos con antiguos integrantes de Casa Común.

Una ruta de vínculos, no una condena

Los antecedentes disponibles permiten reconstruir una secuencia.

Fernando Cerimedo participó en actividades vinculadas a la campaña del Rechazo. Casa Común contrató servicios asociados a su empresa. En esa organización participaron Alejandro Irarrázaval e Ignacio Dülger. Ambos posteriormente llegaron al entorno político de José Antonio Kast y ocuparon cargos en el Segundo Piso de La Moneda.

Esa cadena de hechos está documentada en distintos reportajes y declaraciones públicas.

Lo que no está demostrado es que esos vínculos profesionales hayan derivado en una coordinación ilícita, una operación política clandestina o una relación actual entre Cerimedo y La Moneda.

Esa diferencia es fundamental.

La política contemporánea se construye cada vez más a través de redes profesionales, equipos de campaña, consultoras, agencias de comunicación y comunidades digitales. Que determinadas personas hayan compartido espacios en el pasado no implica necesariamente una responsabilidad posterior.

Pero cuando esas mismas personas terminan ocupando posiciones estratégicas dentro del Gobierno, los antecedentes adquieren una relevancia pública que merece ser transparentada.

Porque el verdadero asunto no es solamente quién conoció a Fernando Cerimedo.

La pregunta que queda instalada es otra:

¿Cuánto de las redes políticas y comunicacionales construidas durante la campaña del Rechazo terminó llegando al corazón de La Moneda?

Leave a Reply

Your email address will not be published.