La salida de capitales alcanzó los US$2.146 millones durante el primer semestre de 2026, casi el triple de lo registrado en igual período del año pasado y el mayor monto para un primer semestre desde 2022. Aunque el flujo se redujo con fuerza entre abril y junio, el dato instala nuevas dudas sobre la recuperación de la inversión y el impacto de la Ley Miscelánea.
La apuesta económica del Gobierno de José Antonio Kast enfrenta una nueva prueba. Mientras La Moneda y el Ministerio de Hacienda han defendido la denominada Ley Miscelánea como una herramienta para recuperar la inversión, entregar certezas y mejorar la competitividad del país, los datos del Banco Central muestran que durante el primer semestre de 2026 continuaron saliendo importantes recursos desde Chile.
De acuerdo con cifras del instituto emisor, durante los primeros seis meses del año salieron del país US$2.146 millones correspondientes a personas y empresas no financieras. El monto prácticamente triplica los US$723 millones registrados durante el mismo período de 2025 y representa el nivel más alto para un primer semestre desde 2022.
Sin embargo, las cifras muestran una evolución diferente entre ambos trimestres. Entre enero y marzo salieron US$1.887 millones, mientras que entre abril y junio el flujo se redujo hasta US$258 millones.
La fuerte moderación durante el segundo trimestre constituye una señal relevante, aunque todavía resulta prematuro concluir que el fenómeno haya quedado atrás.
Una salida de capitales distinta a la de años anteriores
El escenario actual presenta diferencias importantes respecto de los períodos de mayor incertidumbre económica y política registrados durante los últimos años.
En 2020, la salida de capitales alcanzó los US$9.691 millones, mientras que en 2021 llegó a US$7.064 millones. Posteriormente, el flujo comenzó a disminuir y en 2022 se ubicó en US$2.811 millones.
Durante todo 2025, en tanto, la salida alcanzó US$1.015 millones.
Por eso, el salto registrado durante los primeros meses de 2026 llamó la atención de especialistas. Una de las explicaciones apunta a las perspectivas de crecimiento y rentabilidad que actualmente ofrece la economía chilena.
Javier Jaque, socio líder de CCL Auditores Consultores, sostuvo que el comportamiento puede explicarse, entre otros factores, porque los mercados reaccionan ante las expectativas de crecimiento y rentabilidad.
En esa línea, advirtió que el desempeño de la economía chilena continúa siendo una variable relevante, considerando que las proyecciones de crecimiento cercanas al 2% anual no necesariamente generan incentivos suficientes para mantener todos los recursos dentro del país.
La preocupación se produce además después de que el Banco Central informara una contracción anual de 0,2% del Producto Interno Bruto durante el segundo trimestre, acumulando dos períodos consecutivos de retroceso.
Diversificación patrimonial también explica el fenómeno
No todos los especialistas consideran que la salida de capitales pueda interpretarse directamente como una señal de desconfianza política.
Cristián Mena, socio de Mena Alessandri & Asociados, plantea que no existe necesariamente un factor político, jurídico o tributario específico que explique por sí solo el aumento registrado durante el primer semestre.
A su juicio, desde los años de mayor incertidumbre también se ha producido un cambio en la forma en que personas de alto patrimonio y empresas administran sus recursos.
La diversificación internacional se ha convertido en una estrategia más habitual. Esto implica distribuir inversiones entre distintos países, monedas, instrumentos financieros y niveles de riesgo.
En el caso de las empresas, además, existen razones operativas que pueden explicar movimientos de capitales hacia el exterior, como la administración de liquidez, el financiamiento de filiales, créditos comerciales o procesos de expansión internacional.
De esta manera, el aumento registrado durante el primer semestre no necesariamente corresponde a una nueva fuga de capitales comparable con la observada durante los períodos de mayor incertidumbre de años anteriores.
Ley Miscelánea enfrenta ahora su verdadera prueba
El comportamiento de los capitales adquiere especial importancia para el Gobierno debido al papel que cumple la Ley Miscelánea dentro de su estrategia económica.
La reforma fue presentada como una de las principales herramientas para recuperar competitividad, entregar certezas regulatorias y tributarias y generar mejores condiciones para la inversión.
Uno de sus principales instrumentos es el régimen de invariabilidad tributaria para grandes proyectos de inversión.
La legislación contempla períodos diferenciados de protección tributaria según el monto de las inversiones: diez años para proyectos entre US$50 millones y US$100 millones; 15 años para inversiones desde US$100 millones y menores a US$350 millones; y hasta 20 años para proyectos iguales o superiores a US$350 millones.
La aprobación de la reforma, sin embargo, estuvo marcada por una intensa negociación política.
El Gobierno tuvo que negociar sus apoyos en el Congreso, retirar la urgencia legislativa cuando no contaba con los votos suficientes en el Senado y posteriormente enfrentar requerimientos ante el Tribunal Constitucional.
El TC mantuvo buena parte del régimen de invariabilidad tributaria, aunque eliminó algunas disposiciones incorporadas durante la tramitación.
Desde Hacienda, el resultado fue considerado favorable. El ministro Jorge Quiroz calificó el fallo como “inequívocamente satisfactorio”, destacando que uno de los elementos centrales de la reforma logró mantenerse.
Ahora comienza una etapa diferente: comprobar si esas nuevas reglas efectivamente modifican las decisiones de inversión.
Chile compite con mercados internacionales
Otro factor que juega en contra de la permanencia de capitales dentro del país es la existencia de alternativas internacionales con atractivos retornos.
Gustavo Serrano, socio de Serrano Abogados y especialista en tributación, apunta a las tasas de interés y las oportunidades disponibles en mercados como Estados Unidos.
A esto se suma la necesidad de personas y empresas de proteger sus patrimonios frente a distintos escenarios económicos y diversificar sus riesgos.
El problema, plantea, es que Chile todavía enfrenta desafíos relacionados con su mercado de capitales y mantiene reformas pendientes que pueden limitar su capacidad para competir por esos recursos.
En un escenario globalizado, los capitales pueden desplazarse rápidamente hacia economías que ofrezcan mejores condiciones de rentabilidad, estabilidad y protección patrimonial.
Los efectos de la reforma podrían tardar
Pese a las señales negativas del primer semestre, algunos especialistas consideran que todavía es demasiado pronto para evaluar el impacto de la Ley Miscelánea.
Javier Jaque sostiene que una reforma tributaria requiere tiempo para comenzar a generar efectos concretos sobre las decisiones de inversión.
La lógica es que los inversionistas no solo observan las condiciones actuales, sino también las expectativas de crecimiento y rentabilidad futura. Si Chile logra mejorar su desempeño económico, los capitales que actualmente buscan alternativas en el exterior podrían eventualmente regresar.
El economista jefe de Bci, Sergio Lehmann, también plantea una perspectiva favorable. A su juicio, los cambios estructurales incorporados por la reforma podrían generar mayores incentivos para atraer capitales hacia Chile.
Sin embargo, existe un elemento que podría limitar ese eventual retorno.
Cristián Mena advierte que la diversificación internacional de los patrimonios parece haberse convertido en un fenómeno más estructural. Hoy, explica, los inversionistas no solo buscan mantener dólares o adquirir propiedades fuera del país, sino que distribuyen sus recursos entre distintas monedas, países, custodios, tipos de activos y horizontes de inversión.
Una señal mixta para La Moneda
Las cifras del primer semestre entregan, finalmente, un escenario de señales contrapuestas.
Por una parte, los US$2.146 millones que salieron de Chile representan el mayor monto para un primer semestre desde 2022 y casi triplican el registro de igual período de 2025.
Por otra, la salida se redujo drásticamente entre el primer y segundo trimestre, pasando de US$1.887 millones a solo US$258 millones.
Para el Gobierno, la evolución de los próximos meses será clave.
Si la moderación continúa y comienzan a concretarse nuevas inversiones, La Moneda podrá argumentar que las reformas económicas están comenzando a modificar las expectativas del mercado.
Pero si la salida de capitales vuelve a acelerarse, la presión aumentará sobre Hacienda y el Ejecutivo. En ese escenario, la discusión ya no estará centrada únicamente en si Chile modificó sus reglas tributarias, sino en una pregunta bastante más incómoda: ¿esas nuevas reglas están siendo suficientes para convencer a los inversionistas de quedarse?

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