Senado de Paraguay destituye a Santiago Peña tras crisis de Ueno Bank

Los 44 senadores presentes votaron a favor de remover al mandatario por “mal desempeño de funciones”. La caída de Ueno Bank, que tenía 2,9 millones de clientes y administraba cientos de millones de dólares en recursos públicos, desató una crisis financiera y política que terminó con la salida del presidente. Pedro Alliana asumió la jefatura del Ejecutivo.


El Senado de Paraguay destituyó este viernes al presidente Santiago Peña, tras declararlo culpable de “mal desempeño de funciones” en un juicio político desarrollado en su ausencia. La decisión se adoptó con los 44 votos de los senadores presentes, en medio de la crisis provocada por el cierre de Ueno Bank y los cuestionamientos sobre los vínculos del mandatario con la entidad financiera.

Peña, de 47 años, se convirtió así en el segundo presidente paraguayo de la historia reciente destituido mediante un juicio político, después de Fernando Lugo, quien dejó el cargo en 2012. Tras la decisión del Senado, el vicepresidente Pedro Alliana asumió la Presidencia para completar el actual período de Gobierno, que se extiende hasta agosto de 2028.

El ahora exmandatario no compareció personalmente ante el Legislativo, pese a haber sido convocado, y delegó su defensa en los abogados Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda. Ambos presentaron los argumentos jurídicos de Peña y cuestionaron el procedimiento seguido por el Congreso.

La votación se produjo después de que el Senado rechazara la solicitud de prorrogar por 72 horas el proceso para preparar su defensa. La petición fue desestimada por 39 votos contra tres, con dos abstenciones, antes de que la Cámara Alta continuara con el juicio político.

El cierre de Ueno Bank desató la crisis

El conflicto comenzó después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenara iniciar un procedimiento de resolución de Ueno Bank, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo requerido.

La entidad contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes. La suspensión de sus operaciones generó preocupación entre los ahorradores, que quedaron temporalmente sin acceso a sus recursos, y abrió interrogantes por los fondos públicos que mantenía bajo su administración.

Uno de los principales focos de preocupación fue el Instituto de Previsión Social (IPS), que mantenía inversiones por cientos de millones de dólares en la entidad. Además, alrededor de 32.000 jubilados recibían sus pensiones a través de Ueno Bank, lo que amplificó el impacto social de la intervención.

Durante el juicio político, los diputados que actuaron como acusadores denunciaron una pérdida de aproximadamente 1.200 millones de dólares en recursos públicos y responsabilizaron políticamente a Peña por el manejo de la crisis. También lo acusaron de favorecer a la entidad mediante el uso de su influencia y de permitir irregularidades en el sistema de supervisión financiera.

Estas imputaciones formaron parte de los argumentos presentados por los legisladores para solicitar su destitución. Las eventuales responsabilidades penales deberán determinarse en las investigaciones judiciales correspondientes.

La renuncia que no logró detener el juicio político

Peña había presentado su renuncia a la Presidencia el jueves 5 de noviembre, en medio de la creciente presión política. Sin embargo, el Congreso no logró reunir el cuórum necesario para pronunciarse sobre su dimisión, por lo que el proceso de juicio político continuó.

La discusión tenía consecuencias institucionales relevantes. El artículo 189 de la Constitución paraguaya establece que los expresidentes elegidos democráticamente pueden convertirse en senadores vitalicios, salvo que hayan sido sometidos a juicio político y declarados culpables.

Esa condición contempla fueros parlamentarios y una protección frente a eventuales procesos penales, mientras no se apruebe el retiro de la inmunidad. Al ser destituido mediante juicio político, Peña perdió la posibilidad de acceder a ese cargo y sus prerrogativas.

Poco antes de la votación definitiva, el exmandatario publicó un mensaje en su cuenta de X en el que explicó las razones de su renuncia y llamó a recuperar la tranquilidad institucional.

“No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal”, señaló.

Pedro Alliana asumió la Presidencia

Con la destitución de Peña, Pedro Alliana quedó a cargo del Ejecutivo paraguayo. Su llegada a la Presidencia marca un nuevo escenario para el oficialismo y para el Partido Colorado, que enfrenta las consecuencias políticas de una crisis financiera que terminó por afectar directamente al Gobierno.

La caída de Ueno Bank también abrió cuestionamientos sobre los controles del sistema financiero, la administración de recursos públicos y las relaciones entre los intereses empresariales y las autoridades políticas.

La Fiscalía, por su parte, mantiene investigaciones relacionadas con el colapso de la entidad y las posibles responsabilidades de quienes participaron en su administración y supervisión. La destitución presidencial resuelve el proceso político, pero no reemplaza las investigaciones destinadas a establecer eventuales responsabilidades penales.

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