El oscuro negocio de las agencias de viaje tras la reunificación familiar de niños haitianos

Mientras el debate público se ha centrado en teorías sobre tráfico de menores que hasta ahora no cuentan con respaldo judicial, una investigación basada en antecedentes del Sernac revela otra realidad: decenas de agencias de viajes acumulan reclamos por incumplimientos, vuelos inexistentes, cobros millonarios y niños haitianos que nunca lograron reencontrarse con sus familias en Chile.


La controversia por las irregularidades detectadas en los procesos de reunificación familiar de niños haitianos ha estado marcada por acusaciones de tráfico de personas, explotación sexual e incluso redes de tráfico de órganos. Sin embargo, hasta la fecha no existen investigaciones judiciales que respalden dichas hipótesis.

En paralelo, antecedentes obtenidos a través de la Ley de Transparencia muestran una problemática distinta y menos visible: el negocio desarrollado por agencias de viajes que ofrecían trasladar a menores haitianos hacia Chile para reunirse con sus padres.

La Unidad de Investigación de El Mostrador accedió a registros del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) que dan cuenta de 166 reclamos contra 35 agencias de viajes en menos de tres años, todos relacionados con incumplimientos en procesos de traslado de ciudadanos haitianos y sus familias.

Sernac detectó aumento de denuncias contra agencias

La alerta se encendió cuando funcionarios del Sernac comenzaron a detectar un incremento sostenido de reclamos presentados por ciudadanos haitianos durante 2025.

Según relató Patricio Hidalgo, director regional metropolitano del organismo, muchas de las agencias operaban con niveles de informalidad preocupantes.

“Llegaban personas con tickets como de kermese escolar, donde se registran vales por completos. Y eso eran los pasajes y anotaban hasta el asiento”, recordó.

Los antecedentes recopilados por el organismo apuntan a reiteradas prácticas como cambios constantes de vuelos, cobros adicionales, falta de devolución de dinero y promesas de viaje que nunca se concretaban.

Pasajes falsos, reprogramaciones y menores varados

Los relatos contenidos en los reclamos muestran situaciones dramáticas para familias que intentaban concretar la llegada de sus hijos a Chile antes del vencimiento de visas obtenidas tras largos trámites migratorios.

Entre los casos registrados aparecen pagos que fluctúan entre $1.800.000 y más de $8.000.000 por traslados que finalmente nunca se realizaron.

Uno de los denunciantes aseguró haber pagado casi siete millones de pesos para trasladar a tres menores desde Haití a Chile, con escala en República Dominicana. Según el reclamo, los pasajes habrían sido falsos y la empresa se negó posteriormente a devolver el dinero.

Otros casos describen vuelos reprogramados en cuatro o cinco oportunidades, menores que permanecieron durante semanas esperando viajar y familias que terminaron enfrentando el riesgo de perder visas ya aprobadas.

Particularmente grave resulta la situación de algunos niños que quedaron varados en República Dominicana después de que las agencias incumplieran la segunda etapa del viaje comprometido.

Un negocio construido sobre la vulnerabilidad de las familias

Los antecedentes recopilados sugieren que el problema podría ir más allá de errores administrativos aislados.

Tras la interrupción de conexiones aéreas regulares entre Haití y Chile, distintas agencias comenzaron a ofrecer servicios especializados para gestionar el traslado de familiares haitianos, captando a personas que enfrentaban plazos migratorios estrictos y la urgencia de concretar procesos de reunificación.

Para especialistas en migración, los propios antecedentes de las visas aprobadas constituyen una señal de que existían vínculos familiares acreditados entre los menores y los adultos que los esperaban en Chile.

El abogado y exdiplomático haitiano Renaud Desir sostuvo que la discusión pública sobre presuntas irregularidades ha carecido de evidencia suficiente.

“No veo irregularidad, porque es el Estado el que otorga las visas. Están politizando el tema y eso es inmoral. Los niños están con sus padres”, afirmó.

Mientras continúan las investigaciones sobre los procesos de reunificación familiar, los registros del Sernac exponen una arista menos visible del caso: familias migrantes que, en medio de una crisis humanitaria y burocrática, habrían sido víctimas de un negocio que lucró con la esperanza de reunirse con sus hijos.

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