La Casa de Estudios cuestionó duramente a la concesionaria tras recibir el primer reporte de un informe jurídico sobre el vínculo entre ambas instituciones. La universidad anunció que ejercerá las acciones contempladas en el convenio y que informará públicamente los incumplimientos detectados.
La Universidad de Chile elevó la presión sobre Azul Azul en medio de la crisis que afecta a la concesionaria y aseguró que existen “graves y reiterados incumplimientos” del convenio que permite a la sociedad deportiva utilizar el nombre y los símbolos de la Casa de Estudios.
La posición fue comunicada luego de que la universidad recibiera el primer reporte del informe jurídico encargado al profesor de la Facultad de Derecho Andrés Jana Linetzky, cuyo objetivo es determinar los alcances legales del vínculo con Azul Azul y las acciones que podría adoptar la institución.
La investigación se desarrolla en medio de la crisis vinculada a la situación de Michael Clark y el denominado Caso Sartor, que ha generado cuestionamientos sobre la administración y propiedad de la concesionaria.
La prorrectora Dorotea López, quien asumió la vocería de la Universidad de Chile en esta materia, sostuvo que el primer análisis jurídico identifica incumplimientos relevantes relacionados con el convenio de autorización de los símbolos distintivos.
“El primer reporte del informe que analiza los alcances legales y propone el curso legal a seguir, señala graves y reiterados incumplimientos por parte de Azul Azul”.
Según López, las conductas detectadas han afectado la forma en que el nombre y los símbolos de la Universidad de Chile son utilizados y se alejarían de los valores y principios que representa la institución.
Universidad pone en duda continuidad del convenio
La Casa de Estudios fue especialmente categórica respecto de la posibilidad de que Azul Azul continúe utilizando su identidad institucional.
López afirmó que resulta “inaceptable” mantener el uso del nombre y los símbolos de la universidad bajo las actuales circunstancias, si no existen condiciones que garanticen el respeto efectivo de su carácter universitario.
“Conforme a lo anterior, la Universidad de Chile ejercerá todas las acciones que el convenio le confiere”.
La prorrectora agregó que la institución también mantendrá una vigilancia sobre los procesos actualmente en curso y buscará establecer las eventuales responsabilidades personales e institucionales que correspondan.
La advertencia abre un escenario de alta relevancia para el futuro vínculo entre la Casa de Estudios y la concesionaria que administra al club de fútbol Universidad de Chile.
El convenio que permite a Azul Azul utilizar el nombre y los símbolos de la institución tiene cerca de 20 años de antigüedad. Para la universidad, ese acuerdo ya no necesariamente responde a la complejidad que actualmente presentan las sociedades anónimas deportivas.
“Con casi 20 años de antigüedad, este convenio ya no responde a las complejidades actuales de las operaciones de las sociedades anónimas deportivas”, sostuvo López.
Reunión con el liquidador de Azul Azul
Mientras espera un nuevo reporte del análisis jurídico, la Universidad de Chile anunció que avanzará en una serie de acciones destinadas a abordar la situación.
Una de ellas será una reunión con el liquidador Eduardo Godoy, quien quedó a cargo del 63% de las acciones de Azul Azul luego de que se revirtiera la operación realizada por Michael Clark en diciembre de 2024.
La prorrectora confirmó que la universidad recibirá al liquidador para plantearle formalmente sus reparos y los términos que considera necesarios frente a la actual situación.
“Recibiremos al liquidador en una reunión para plantearle estos términos y comunicaremos en detalle los incumplimientos a la opinión pública”.
De esta manera, la Casa de Estudios busca avanzar desde el análisis jurídico hacia acciones concretas respecto de la relación contractual con la concesionaria.
“La Universidad de Chile no es Azul Azul”
La institución también buscó marcar una distancia clara entre la universidad y la sociedad que administra al club.
En medio de la molestia que existe entre parte de los hinchas por la situación de Azul Azul, López aseguró que la Casa de Estudios comprende la gravedad del escenario y solidarizó con quienes siguen al equipo.
Sin embargo, enfatizó que ambas instituciones no son equivalentes.
“La Universidad de Chile no es Azul Azul y afortunadamente la ciudadanía sabe distinguir entre una institución republicana y una concesionaria deportiva”.
La declaración busca reforzar una separación institucional que se vuelve especialmente relevante en momentos en que la concesionaria enfrenta cuestionamientos y procesos que podrían tener consecuencias sobre su administración.
Por ahora, la Universidad de Chile espera completar el informe jurídico encargado a Jana Linetzky y avanzar en las acciones contempladas en el convenio. El punto de fondo será determinar si Azul Azul podrá continuar utilizando una identidad que la Casa de Estudios considera inseparable de sus principios, o si la crisis de la concesionaria terminó abriendo una disputa que podría modificar radicalmente la relación entre la universidad y el club.

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