Matías Walker cuestiona a Squella por reforma de seguridad: “Hay un burdo intento de dividir a los parlamentarios entre buenos y malos”

El senador de Demócratas criticó el borrador de reforma constitucional en seguridad que prepara el Gobierno y cuestionó especialmente la propuesta que busca restringir beneficios estatales a condenados por crimen organizado, terrorismo y narcotráfico.


El senador de Demócratas Matías Walker profundizó sus críticas al borrador de reforma constitucional en materia de seguridad que prepara el Gobierno y respondió al presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, luego del intercambio que ambos protagonizaron a raíz de la iniciativa.

Walker cuestionó que el Ejecutivo busque incorporar determinadas materias de seguridad a la Constitución y sostuvo que el Gobierno debería concentrarse en impulsar reformas legales actualmente pendientes.

El debate cobra especial relevancia debido a que la eventual reforma constitucional requiere un quórum de cuatro séptimos en el Senado, por lo que los votos de Walker y de otros senadores independientes podrían resultar determinantes para su aprobación.

Walker cuestiona el artículo 9 bis

Uno de los puntos que genera mayores reparos al senador corresponde al denominado artículo 9 bis incluido en el borrador conocido.

La disposición establecería que las personas condenadas por delitos relacionados con crimen organizado, conductas terroristas y narcotráfico, durante el cumplimiento de su condena y por los 15 años siguientes, quedarían inhabilitadas para acceder a determinadas prestaciones financiadas con recursos estatales.

La propuesta apunta a derechos y garantías establecidos en los numerales 9°, 10°, 16° y 18° del artículo 19 de la Constitución.

Walker sostuvo que espera que el documento conocido se mantenga únicamente como una propuesta preliminar.

“Espero que el borrador que vi quede en eso, solamente un borrador, porque en lo que hay que avanzar es en las reformas legales”, señaló previamente el senador.

A su juicio, el problema está en utilizar la Constitución para establecer políticas públicas específicas.

“Me parece que es un error hacer políticas públicas con reformas constitucionales. La Constitución no es para hacer política y, sobre todo, en temas como de seguridad”, afirmó.

“La pérdida de beneficios sociales es demencial”

El parlamentario aseguró que una de sus principales preocupaciones está relacionada con la eventual afectación de derechos fundamentales.

“Me preocupa mucho la parte del borrador que se ha dado a conocer que pretende afectar los derechos en su esencia. Eso ni siquiera lo hizo la Constitución del 80”, sostuvo.

Walker agregó que la propuesta implicaría un retroceso respecto de las garantías constitucionales.

“Lo que se está planteando respecto a la pérdida de beneficios sociales es demencial”, afirmó.

El senador planteó que el Ejecutivo debería concentrarse en iniciativas legislativas relacionadas con infraestructura crítica, reglas para el uso de la fuerza y cumplimiento diferenciado de condenas para personas vinculadas al crimen organizado.

También mencionó la denominada Operación Cancerbero como un ejemplo de que, a su juicio, existen herramientas legales para perseguir y aislar al crimen organizado sin necesidad de modificar la Constitución.

El emplazamiento de Arturo Squella

Las críticas de Walker generaron una respuesta del presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien sostuvo que aparecerían sectores que intentarían frenar los cambios necesarios para enfrentar al crimen organizado.

“Le pediría a quienes piensan que haciendo lo mismo ganamos esta batalla, que recuerden a los miles de víctimas y millones de personas que viven bajo la angustia de la inseguridad”, señaló Squella.

El dirigente republicano agregó que “el Estado tiene que ser superior a la transcriminalidad” y cuestionó los denominados “buenismos” en materia de seguridad.

Frente a estas declaraciones, Walker aseguró que el emplazamiento estaba dirigido directamente hacia él y cuestionó el tono utilizado por Squella.

“Un burdo intento de dividir a los parlamentarios”

Walker acusó al presidente del Partido Republicano de intentar establecer una división entre parlamentarios que respaldan la reforma y quienes manifiestan reparos.

“Más que hacer una buena reforma constitucional, lo que está haciendo el presidente del Partido Republicano, que no cabe duda que es el que está detrás de esta reforma, es hacer política con la Constitución”, sostuvo.

En esa línea, afirmó que existe un intento de instalar una división artificial dentro del Congreso.

“Un burdo intento de dividir a los parlamentarios entre buenos y malos”, acusó Walker.

El senador sostuvo además que una reforma constitucional debe buscar acuerdos amplios y advirtió sobre los riesgos de establecer normas que posteriormente puedan ser utilizadas por gobiernos de una orientación política diferente.

“Las normas constitucionales también pueden estar el día de mañana en manos de un adversario político que puede tener un tinte populista o autoritario y que puede terminar afectando derechos de las personas que uno pretende defender”, argumentó.

Walker defiende su historial en seguridad

Ante la acusación de que sus reparos podrían significar una oposición a la agenda de seguridad, Walker aseguró que ha respaldado numerosas iniciativas en esta materia.

“A mí me ha tocado apoyar 70 proyectos en materia de seguridad”, afirmó.

Sin embargo, cuestionó que quitar beneficios sociales a personas privadas de libertad pueda constituir una política eficaz contra el crimen organizado.

Según Walker, una medida de este tipo podría terminar afectando a personas con enfermedades catastróficas, derechos de niños y adolescentes o personas vulnerables que requieren cuidados.

Por ello, sostuvo que la propuesta no se condice con el liderazgo que, a su juicio, debe ejercer un partido que aspira a conducir el Gobierno y construir acuerdos.

“Lo que él está proponiendo no es una buena política de seguridad pública”, afirmó.

Llamado a construir acuerdos

Walker también criticó la estrategia política de Squella y llamó al Gobierno a evitar la confrontación con sectores que podrían ser necesarios para aprobar sus iniciativas.

“Claramente, lo que quiere Arturo Squella es marcar diferencias y no aunar acuerdos amplios en materia de seguridad”, sostuvo.

El senador recordó que no se trata de un período electoral y planteó que las prioridades del Ejecutivo deberían estar centradas en resolver los problemas de seguridad y reactivar la economía.

“Eso no lo va a hacer desde una trinchera, sino que convocando acuerdos amplios”, concluyó.

El enfrentamiento entre Walker y Squella se instala así en medio de la discusión de una reforma que requerirá un respaldo superior al alcanzado para otras iniciativas constitucionales recientes. Con un quórum de cuatro séptimos en el Senado, la capacidad del Gobierno para construir acuerdos más allá de sus propias filas será clave para determinar el futuro del proyecto.

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